Duro revés en la lucha contra uno de los pesticidas más controvertidos y más usados, también en España. La Corte Suprema de EEUU ha emitido una sentencia a favor del fabricante del herbicida Roundup, una decisión que con toda seguridad conllevará la desestimación de miles de demandas presentadas contra la empresa por no advertir a la población sobre el riesgo de cáncer que podría causar el producto. El principal ingrediente de esta marca es el controvertido glifosato, ampliamente usado en España.
Duro revés en la lucha contra uno de los pesticidas más controvertidos y más usados, también en España. La Corte Suprema de EEUU ha emitido una sentencia a favor del fabricante del herbicida Roundup, una decisión que con toda seguridad conllevará la desestimación de miles de demandas presentadas contra la empresa por no advertir a la población sobre el riesgo de cáncer que podría causar el producto. El principal ingrediente de esta marca es el controvertido glifosato, ampliamente usado en España.
La sentencia se produce después de una oleada de pleitos e incluso algunas sentencias condenatorias de importe multimillonario contra Bayer, el fabricante alemán de agroquímicos que adquirió Monsanto, el productor original de Roundup, en 2018.
La decisión representa una victoria para la administración del presidente Donald Trump, que desde el primer momento salió en defensa de Bayer. En cambio, ha provocado la indignación entre los aliados del movimiento "Make America Healthy Again" (Hagamos que Estados Unidos vuelva a ser saludable), que tratan de controlar el uso de pesticidas.
La Corte Suprema, en un fallo de 7 a 2, dictaminó que Roundup no puede ser condenado por no advertir del peligro de su producto, ya que los reguladores federales consideran improbable que pueda provocar cáncer, por lo que no exigen que se coloque una etiqueta de advertencia en este sentido. La ley federal también prohíbe a los estados imponer requisitos de etiquetado adicionales o diferentes, según la opinión del juez Brett Kavanaugh, informa la agencia AP.

La sentencia es un fuerte varapalo para las entidades que piden el control de pesticidas / Bigstockphoto
La jueza Ketanji Brown Jackson, con el apoyo de Neil Gorsuch, emitió un voto disidente, argumentando que Monsanto podría haber añadido esta advertencia sin que ello supusiera infringir la ley federal.
Aunque la resolución se centra en Roundup, el fallo podría afectar a litigios similares relacionados con otros pesticidas y sus efectos sobre la salud.
“Esta decisión es positiva para los agricultores estadounidenses que contribuyen a alimentar al mundo”, declaró Bill Anderson, director ejecutivo de Bayer. “Proporciona la claridad regulatoria necesaria para que empresas innovadoras como nosotros desarrollemos las herramientas agrícolas que garantizan un suministro de alimentos asequible”.
Si bien Bayer afirmó que este fallo debería provocar el rechazo automático de todas las demás demandas presentadas en el mismo sentido, la compañía indicó que prevé proponer un acuerdo colectivo por valor de 7.250 millones de dólares, destinado a neutralizar muchas de las demandas restantes mediante acuerdos extrajudiciales.
El fallo ha sentado como una bomba entre las entidades conservacionistas y los abogados que representan a personas que denuncian haber sufrido daños en su salud por culpa de Roundup.
“Este fallo de la Corte Suprema cierra injustamente las puertas de los tribunales a los estadounidenses que enferman debido a los pesticidas”, afirmó el abogado Christopher Seeger, representante de los demandantes. Pero afirmó que si la empresa ofrece un acuerdo económico, al menos permitiría que algunas personas reciban una indemnización.

El glifosato es el principal ingrediente de Roundup / Agencias
La decisión “es un trágico revés para la salud pública y ambiental”, declaró Jay Feldman, director ejecutivo de Beyond Pesticides, un grupo de salud y medio ambiente.
El caso ante la Corte Suprema fue presentado por John Durnell, residente de Misuri. Desarrolló un cáncer llamado linfoma no Hodgkin después de más de 20 años trabajando como fumigador para la asociación de vecinos, utilizando Roundup en los parques de su comunidad de San Luis.
Un jurado dictaminó que la compañía no le advirtió sobre los posibles riesgos de sufrir cáncer y le indemnizó con 1,25 millones de dólares. Sin embargo, Durnell nunca recibió el dinero, ya que su caso fue apelado.
Al mismo tiempo, Bayer ha intentado persuadir a los estados para que aprueben leyes que la eximan de responsabilidad en demandas por falta del aviso de advertencia. Dakota del Norte fue el primero en hacerlo, seguido de Georgia y Kentucky.
Se estima que hasta la fecha se han presentado alrededor de 200.000 demandas relacionadas con Roundup contra Bayer, principalmente por parte de usuarios particulares.
En realidad, continúa el debate sobre la toxicidad del glifosato. Si bien la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó en 2015 sobre los riesgos cancerígenos del glifosato, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria y la Agencia Europea de Productos Químicos aseguraron después tener evidencias científicas para clasificar el herbicida como no cancerígeno.
En 2023, la Unión Europea decidió prorrogar por diez años más la autorización para emplear este producto en los países de la UE.
Fuente: Información