La palabra talasotermia es aún absolutamente desconocida por el gran público, pero está llamada a convertirse en una tecnología clave en la descarbonización del planeta. En pocas palabras, permite tener aire acondicionado y calefacción simplemente aprovechando la temperatura del agua de mar. Aunque ya ha habido algunas experiencias piloto años atrás, algunas en España, ahora la ciudad francesa de Niza acaba de apostar de manera firme por este sistema, con un proyecto de presupuesto millonario.