El ucraniano Oleksandr Usyk vuelve al ring este sábado (velada desde las 19.00 hora española, combate estrella hacia las 23.15) para un combate inesperado contra el neerlandés Rico Verhoeven, gran campeón de kick-boxing, en el majestuoso escenario de las pirámides de Giza, en Egipto.
El ucraniano Oleksandr Usyk vuelve al ring este sábado (velada desde las 19.00 hora española, combate estrella hacia las 23.15) para un combate inesperado contra el neerlandés Rico Verhoeven, gran campeón de kick-boxing, en el majestuoso escenario de las pirámides de Giza, en Egipto.
Doble campeón unificado, Usyk ostenta actualmente los cinturones de la AMB,CMB y la IBF en el peso pesado y sigue invicto en 24 combates profesionales. A sus 39 años, el boxeador originario de Crimea se ha consolidado como el rey de la categoría reina en los últimos años, tras haber derrotado en sus seis últimos combates a los otros tres grandes del peso pesado: Tyson Fury, Anthony Joshua y Daniel Dubois, a cada uno de ellos en dos ocasiones.
Esta vez, el ucraniano se ha embarcado en una aventura sorprendente al enfrentarse al rey de otra disciplina, el neerlandés Rico Verhoeven, gran campeón de kickboxing... Una idea aparentemente impulsada por el actor Jason Statham, icono de las películas de acción y cercano al todopoderoso promotor Turki Alashkikh.
«Mucha gente se pregunta por qué he elegido a alguien que no es boxeador, pero (Verhoeven) es un gran luchador y un rival peligroso», explicó Usyk en una rueda de prensa el mes pasado. «Y, por una vez, quiero hacer lo que yo quiero, no lo que los demás esperan de mí».
En este choque de artes marciales, Usyk parte, evidentemente, como gran favorito, ya que el combate se disputará según las reglas del boxeo inglés. Pero el enfrentamiento no será por ello una simple exhibición, ya que estará en juego el cinturón del CMB. Y ese es un extremo que ha levantado grandes críticas entre los puristas del boxeo, que consideran una frivolidad que Verhoeven haya adelantado a los verdaderos merecedores de una oportunidad ante Usyk por el título.
En caso de derrota de Usyk, el título de la FIB quedará vacante. Por parte de la AMB, se «revisará» la situación del ucraniano.
En el kickboxing, Verhoeven, de 37 años, cuenta con un palmarés excepcional de 66 victorias, 21 de ellas por KO, frente a 10 derrotas. Leyenda de la disciplina, reinó durante más de once años en la categoría reina de Glory, la liga de referencia del kickboxing.
En el boxeo tradicional, sin embargo, solo cuenta con un combate, una victoria por KO en 2014. También ha sido compañero de entrenamiento de Tyson Fury.
El neerlandés considera, no obstante, que puede plantar cara a Usyk. «Aporto algo inédito, ya que él solo se ha enfrentado a boxeadores», declaró Verhoeven el jueves. «Ellos llevan boxeando toda la vida, a diferencia de mí. Es un enfoque totalmente diferente».
Este combate también se inscribe en una línea de duelos entre disciplinas, al igual que los dos combates de boxeo de la estrella de las MMA Francis Ngannou contra Tyson Fury a finales de 2023 y Anthony Joshua en marzo de 2024, que causaron sensación.
«Es algo nuevo, diferente, una mezcla de mundos... el kickboxing y el boxeo, para hacer que los deportes de combate sean aún más grandes», opinó Verhoeven, quien se ha entrenado para este combate con Peter Fury, el tío de Tyson.
«Llevo más de 10 años dominando el kickboxing. Me he enfrentado a los mejores, he vencido a los mejores y, durante años, he sido el rival a batir, un poco como Usyk hoy en día», explicó. «He puesto el listón tan alto para la nueva generación que me dije: “Quiero hacer algo diferente”. Quería un combate fuera de lo común».
El evento se verá realzado además por el suntuoso marco de las míticas pirámides de Giza, una de las siete maravillas del mundo antiguo y declaradas Patrimonio de la Humanidad.