El número uno del mundo cuenta cómo ha sido el primer mes sin el que fuera su entrenador, justo antes de afrontar el gran objetivo de la temporada, el Abierto de Australia: «Confío plenamente en el equipo que tengo a mi lado»
16/01/2026 Actualizado a las 11:16h.
No ha pasado ni un mes desde que el final de 2025 detonara la bomba de la separación entre Carlos Alcaraz y Juan Carlos Ferrero y ha sido justo ahora, a unas horas de comenzar el Abierto de Australia, único Grand Slam que le queda por ganar al murciano y objetivo prioritario para 2026, cuando el tenista de El Palmar ha abierto la boca para valorar la ruptura de la relación entrenador-jugador. «Cerramos este capítulo de mutuo acuerdo. Fue una decisión interna, de nosotros. Seguimos siendo amigos y mantenemos una buena relación», confesó el número uno del mundo.
El de El Palmar fue claro y tajante a la hora de asegurar quiénes fueron los encargados de tomar esa dura decisión. Nada de responsabilizar a su padre ni a ningún miembro de su equipo. «Somos un equipo tan profesional y tan unido que no hay un simple movimiento que no pongamos todos encima de la mesa y se hable», añadió el murciano.
Alcaraz se mostró sincero, no rehuyó ninguna pregunta sobre el de Onteniente en la rueda de prensa previa al inicio del torneo en Melbourne y aprovechó para lanzarle algún que otro elogio. «Estoy muy agradecido por los siete años que he estado con Juan Carlos. Aprendí mucho y es probablemente gracias a él que yo sea el jugador que soy ahora mismo».
Carlitos sabe que si antes le apuntaban los focos, si las miradas le tenían como objetivo, ahora y en este primer gran reto de la temporada su figura va a generar una expectación mayor si cabe. Sin Juan Carlos Ferrero en la grada, con Samuel López como escudero y técnico, y en sus primeros pasos sin el entrenador que lo llevó a lo más alto. No tiene miedo, tampoco nada que demostrar. Es el mejor del mundo y reconoce que las cosas apenas han cambiado: «Está todo prácticamente igual. Cada entrenador tiene su manera de pensar, pero yo ya llevo trabajando con Samuel López un año entero en el que ha aportado sus conocimientos y ya sé muy bien cómo es. La rutina de entrenamientos durante la pretemporada no ha variado, hemos trabajado lo que queríamos en pretemporada de cara a este año y me siento muy contento. Quiero mantener la intensidad, no perder el foco y es algo en lo que he puesto bastante énfasis en los últimos años», dijo.
El número uno del mundo confiesa que la confianza es total en el núcleo de trabajo que le rodea y que han sido semanas en las que no se ha alterado la tranquilidad en el trabajo, por lo que no existe ni temor ni vértigo al primer Grand Slam sin el que fuera su entrenador. «Simplemente quiero construir mi equipo y es casi el mismo del año pasado. Confío mucho en los que tengo a mi lado y el trabajo estos días ha sido fantástico. Estoy muy ilusionado con el torneo que empiezo con el equipo que tengo ahora», señaló el jugador de El Palmar.