La Western States 100 de 2026 pasará a la historia del ultrarunning no solo por su altísimo nivel competitivo, sino por una meteorología inusualmente fresca que propició una auténtica lluvia de récords. Con temperaturas máximas que apenas alcanzaron los 74 °F (23 °C) —el tercer registro más bajo en la historia de la carrera y muy lejos del promedio habitual de 90 °F—, los corredores aprovecharon el clima para pulverizar las marcas vigentes en las montañas de Sierra Nevada, California.