La UFC tampoco soporta a Josh Hokit. El peleador del peso pesado ha sido uno de los protagonistas más destacados del año después de su presencia arrasadora en la velada de la compañía en la Casa Blanca. La estrella estadounidense construyó un alter-ego con el que vender sus peleas, un personaje que no conoce límites a la hora de llevar a cabo el tan famoso "trash-talking" que otros artistas marciales mixtos ya han utilizado en sus compromisos con la prensa. Algo que Dana White y el conglomerado rechaza al completo.
La UFC tampoco soporta a Josh Hokit. El peleador del peso pesado ha sido uno de los protagonistas más destacados del año después de su presencia arrasadora en la velada de la compañía en la Casa Blanca. La estrella estadounidense construyó un alter-ego con el que vender sus peleas, un personaje que no conoce límites a la hora de llevar a cabo el tan famoso "trash-talking" que otros artistas marciales mixtos ya han utilizado en sus compromisos con la prensa. Algo que Dana White y el conglomerado rechaza al completo.
No es en el propio "trash-talking" donde reside el problema, sino su enfoque y a quién va dirigido. Hokit no tuvo piedad con Topuria, y arremetió contra su ex mujer en la rueda de prensa previa al UFC Freedom 250. También insultó a Alex Pereira, e incluso hizo burlas de la incapacidad que hoy tiene Poatan de hablar en inglés, a pesar de dar clases para tratar de aprender el idioma. Para Dana White, sin embargo, fueron las palabras que el americano pronunció sobre Michelle Obama las que terminaron por enfurecer a la empresa.
Hokit agarró el micrófono de Joe Rogan en medio del octágono del UFC Freedom 250 y, desatado tras vencer a Derrick Lewis, pronunció unas palabras que ahora el conglomerado repudia: "Michelle Obama es un hombre... ¿Llevo razón, América?", pronunció entre vítores The Incredible Hok, que veía como gran parte del público gritaba sus repulsivas palabras.
Dana White, sin embargo, ha sido el encargado de mostrar su rechazo a las palabras de Hokit en una de sus últimas entrevistas, para mostrar así el descontento de la compañía con el aspirante: "Obviamente, Barack y Michelle Obama son figuras públicas. Cuando eres una figura pública, me refiero, eres parte del escenario público. Sabéis a lo que me refiero. Pero lo que no me gusta es que, primero de todo, fue la Primera Dama de los Estados Unidos. Número dos, es esposa, es una madre. Es jodidamente asqueroso (las palabras de Hokit). Obviamente no es mi opinión, ni la de la UFC ni la de cualquier otro que haya peleado en esta cartelera. Fue algo realmente desafortunado que sucediera esa noche", manifestó, para The Pivot.
"Cuando llegas a hacer el jodido Home Run Grand Slam, y tienes el evento perfecto en cualquiera de los aspectos, tienes a un jodido idiota de por medio. Sabes, es repugnante. Pero, aparte de eso, fue una grandísima noche. ¿Qué le vamos a hacer? Tanto la izquierda como la derecha pueden echarle un ojo a eso (las palabras de Hokit). Me podrías decir que todos en la derecha dijeron: "Sí, es un hombre". Pero las personas dijeron: "Pero qué idiota...". Me podría volver loco ahora mismo en pleno show", concluyó.
Hokit permanece en el punto de mira después de cruzar todo tipo de límites en su estrategia mediática. Un peleador que, además de llevar a cabo un papel forzado, no respeta a los demás competidores con los que comparten cartelera, y que tiene ahora la obligación de respaldar todos sus alegatos en el octágono.