Conor McGregor entrará al octágono en una de las mejores formas de su vida. Según el equipo del irlandés, la estrella de Dublín ha preparado para su vuelta un físico a la altura de los mejores en su carrera deportiva, con el objetivo de deleitar al público de las artes marciales mixtas después de media década alejado del deporte. El rival de The Notorious será Max Holloway, leyenda de las MMA y un rival a quien ya consiguió vencer, cuando la disciplina en crecimiento líder en el planeta era un sitio diferente al que es hoy.
Conor McGregor entrará al octágono en una de las mejores formas de su vida. Según el equipo del irlandés, la estrella de Dublín ha preparado para su vuelta un físico a la altura de los mejores en su carrera deportiva, con el objetivo de deleitar al público de las artes marciales mixtas después de media década alejado del deporte. El rival de The Notorious será Max Holloway, leyenda de las MMA y un rival a quien ya consiguió vencer, cuando la disciplina en crecimiento líder en el planeta era un sitio diferente al que es hoy.
Fue el propio McGregor el encargado de cambiar el panorama para siempre, después de una irrupción a nivel internacional sin precedentes para las MMA. Ahora, cinco años después de su última función, sus entrenadores advierten de que aterrizará en Las Vegas con el mejor estado de forma de su vida: "Conor está en un estado de forma fantástico. Nunca lo vi lucir tan bien antes, y combinando la precisión de Conor con el poder de golpeo que tiene ahora, es imparable", manifestó su preparador físico, para el último vídeo promocional publicado por la propia UFC.
La estrella irlandesa pagó el subir lesionado ante Dustin Poirier en el año 2021. Conor McGregor era consciente de que había sufrido una fisura por estrés y un edema en su tibia en las semanas previas a su contienda frente a The Diamond pero, aun así, quiso tomar el riesgo de acudir a su gran cita. La noche acabó con The Notorious en el hospital, con una de las más graves lesiones vistas en las MMA y tras dejar una imagen escalofriante que permaneció grabada para siempre en la retina de los fanáticos a las artes marciales mixtas.
"Mentiría si te dijera que no fue un difícil periodo de unos cuantos años. Sabía que la pierna ya tenía una fractura por estrés en el camino hacia la pelea. Iba cojo. Usaba una bota ortopédica antes de la pelea, para andar por ahí. Me subí, y me rompí. El daño ya estaba hecho en la pierna, y se estaba acumulando... Y se rompió, y ya está. Puede suceder", manifestó la estrella irlandesa.
Ahora, Conor McGregor ha conseguido edificar un físico a la altura del reto que supone Max Holloway, un peleador a quien pretende noquear el próximo sábado en Las Vegas: "Soy mucho más experimentado, además de mucho más hábil. No querrás estar en ningún lugar dentro de ese octágono conmigo. Soy peligroso en todas partes. Puedo dejarte inconsciente desde cualquier lado, y eso es lo que planeo hacer. Hay un animal completamente diferente frente a Max Holloway aquí, y va a sentir cada parte de eso", confesó.
Las declaraciones y confesiones de Conor McGregor y del equipo del irlandés vaticinan una versión del competidor mejorada y preparada para el reto. Volver a deleitar a los fans de las artes marciales mixtas es la principal misión de un peleador que pone así fin a su etapa personal más oscura, después de cinco años en el dique seco.