Tras mucho deshojar la margarita, el PSPV de Diana Morant se ha decidido por Trini Amorós para encabezar la candidatura de los socialistas en la ciudad de Alicante para las próximas municipales, las de mayo de 2027. No habrá continuidad con Ana Barceló, la última alcaldable del PSOE y actual portavoz municipal, como ha confirmado ella misma este viernes, ni un mirlo blanco para el cartel, tal vez porque este PSOE no está en disposición de optar a dicho perfil en estos momentos, ni tampoco será el diputado autonómico José Díaz, la primera apuesta oficiosa de la secretaria general de los socialistas, un perfil que se ha ido desinflando poco a poco hasta dejar camino expedito a una cuarta vía, la definitiva: la de Trini Amorós (Alicante, 1971), la actual portavoz adjunta en el Ayuntamiento.
Tras mucho deshojar la margarita, el PSPV de Diana Morant se ha decidido por Trini Amorós para encabezar la candidatura de los socialistas en la ciudad de Alicante para las próximas municipales, las de mayo de 2027. No habrá continuidad con Ana Barceló, la última alcaldable del PSOE y actual portavoz municipal, como ha confirmado ella misma este viernes, ni un mirlo blanco para el cartel, tal vez porque este PSOE no está en disposición de optar a dicho perfil en estos momentos, ni tampoco será el diputado autonómico José Díaz, la primera apuesta oficiosa de la secretaria general de los socialistas, un perfil que se ha ido desinflando poco a poco hasta dejar camino expedito a una cuarta vía, la definitiva: la de Trini Amorós (Alicante, 1971), la actual portavoz adjunta en el Ayuntamiento.
Será la octava alcaldable socialista en Alicante en las últimas ocho citas electorales a nivel municipal, lo que evidencia la falta de continuidad en cada una de las apuestas. Desde que repitió Ángel Luna en 1995, con el objetivo frustrado de seguir como alcalde tras la victoria en las urnas de 1991, los socialistas no han dado una segunda oportunidad a ningún candidato a la Alcaldía: José Antonio Pina (1999), Blas Bernal (2003), Etelvina Andreu (2007), Elena Martín (2011), Gabriel Echávarri (2015), Francesc Sanguino (2019) y, la última hasta ahora, Ana Barceló (2023).
La siguiente alcaldable, salvo giro totalmente inesperado de última hora, será Trini Amorós, una socialista con larga trayectoria en política, que ejerce como concejala en el Ayuntamiento de Alicante desde 2019. Previamente, fue diputada autonómica (1999 a 2003), jefa de Gabinete tanto en la Subdelegación del Gobierno durante la primera etapa de Rodríguez Zapatero en Moncloa como en la Conselleria de Sanidad con el Botànic, asesora en la Diputación y en el Síndic de Greuges y alcaldesa en Guadalest (2007 a 2011). En 1991, en otra faceta de su vida, Amorós fue elegida Bellea del Foc.
La intención de los socialistas es que el nombramiento se produzca sin consulta previa a la militancia bajo el pretexto de la situación de excepcionalidad que atraviesa la agrupación de la capital alicantina. Y es que el partido está dirigido por una gestora presidida por el eldense José Antonio Amat tras la salida de Miguel Millana hace poco más de un año, un movimiento que buscaba que Ángel Franco dejara de controlar la ejecutiva local, con la mente puesta en los siguientes capítulos electorales, tanto a nivel orgánico como electoral. El PSPV da por hecho que la designación de Trini Amorós como alcaldable será a dedo, sin tener que recurrir a un proceso de primarias, que sí tuvo que superar la anterior aspirante, Ana Barceló, tras la candidatura impulsada por el sector de Alejandro Soler a través de la figura de María José Adsuar.
¿Qué ordena la Federal?En las bases aprobadas recientemente por el Comité Federal se incluyen excepciones al proceso de votación interno para las citas electorales de 2027. Entre ellas, se recoge que no haya primarias en los ayuntamientos en los que el PSOE ejerza la Alcaldía y el dirigente local aspire a la reelección. Este no es el caso de Alicante, donde los socialistas solo han estado al frente de la Alcaldía tres años (2015 a 2018) en las últimas tres décadas. Sí que existe una salvedad a la que todo apunta se acogerá el PSPV de Morant para evitar que se abra un proceso de elección de alcaldable que desgaste aún más a una agrupación en una evidente situación de excepcionalidad.

Barceló y Amorós, este viernes, en la sede del grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Alicante / PILAR CORTES
El documento orgánico establece que las "competencias sobre primarias atribuidas a las ejecutivas que se encuentren en situación de gestora [como es el caso de Alicante] serán desarrolladas por sus correspondientes ejecutivas de ámbito superior, excepto resolución expresa de la Comisión Ejecutiva Federal". Además, el mismo texto añade que "la Comisión Federal de Listas, de oficio o a propuesta de los ámbitos territoriales, podrá establecer procedimientos singularizados para la elección de la persona que ocupe el primer puesto a las alcaldías de los municipios de más de 20.000 habitantes". Es decir, el PSPV cuenta con mecanismos para evitar que la carrera electoral en la ciudad de Alicante pase por unas primarias, así que salvo giro inesperado de los acontecimientos será Trini Amorós la alcaldable socialista en la ciudad de Alicante.
Tercer mandato con asiento en el AyuntamientoLa apuesta por la actual portavoz adjunta como candidata a la Alcaldía supondrá que la socialista siga un mandato más, el tercero consecutivo, con asiento en el Salón de Plenos del Ayuntamiento, al que llegó en 2019, como "dos" de Sanguino, aunque que la relación entre ambos acabó saltando por los aires en la recta final del mandato. Posteriormente, pese al cambio de alcaldable, Amorós continuó en la lista municipal, bajando al número cinco, al colocar Barceló en los puestos más privilegiados a tres de sus fichajes: Emilio Ruiz, Silvia Castell y Eduardo Rodríguez. Amorós fue, junto a Raúl Ruiz, una de las dos únicas personas que sobrevivieron a un agitado mandato con Sanguino al frente del grupo socialista. En 2023 se reencontró con Barceló, de quien fue jefa de Gabinete en parte de su periodo como consellera de Sanidad.
Ahora, el PSPV se ha decantado por Amorós para encabezar el cartel electoral de 2027, una cita a la que concurrirá Luis Barcala como aspirante popular pese a la polémica de Les Naus.
Todo se ha precipitado este viernes, cuando Barceló ha anunciado públicamente que no aspiraría a ser la candidata en las próximas municipales. La socialista ha comunicado la noticia al resto de concejales del grupo municipal tras la convocatoria de una nueva reunión de la comisión de investigación de Les Naus en el Ayuntamiento de Alicante. “Es una decisión personal, muy meditada. No me voy a presentar a las próximas elecciones. Creo haber cumplido las obligaciones con la ciudadanía tras unos años intensos, exigentes”, ha asegurado Barceló.
Es una decisión personal, muy meditada. No me voy a presentar a las próximas elecciones. Creo haber cumplido las obligaciones con la ciudadanía tras unos años intensos, exigentesAna Barceló
— Portavoz municipal socialista en Alicante
En una intervención pública, la socialista, rodeada por prácticamente todo su grupo municipal (solo ha faltado el edil Eduardo Rodríguez), ha defendido su trayectoria en la política: "He dedicado muchos años de mi vida al servicio público. Lo he hecho siempre con la voluntad de ser útil, de mejorar la vida de las personas y de defender los valores en los que creo: la igualdad, la justicia social, la dignidad de las personas y del servicio público. Creo haber cumplido ampliamente mi compromiso y considero que ha llegado el momento de cerrar esta etapa", ha señalado, a la vez que ha manifestado su compromiso de seguir al frente de su responsabilidad en el grupo municipal hasta las elecciones.
Morant toma la palabraMinutos después, Morant le ha dado las gracias a través de un mensaje en redes sociales, compartiendo una imagen tomada este mismo viernes en una terraza de un céntrico local de Alicante. "Gracias por tu trabajo y tu compromiso”, ha dejado escrito la también ministra, que ha trasladado su “admiración por una forma de hacer política centrada siempre en lo que de verdad importa: mejorar la vida de la gente”. “Lo demostraste en los momentos más difíciles como consellera y lo has conseguido haciendo cada día", ha añadido.
Barceló aterrizó en el Consistorio alicantino para las municipales de 2023, en la que los socialistas se quedaron con ocho concejales, perdiendo un asiento en el Pleno frente al resultado de 2019. El alcalde y aspirante popular, Luis Barcala, revalidó el mandato por segunda ocasión consecutiva, aunque de nuevo sin lograr mayoría absoluta.
La socialista supo en septiembre de 2022, a ocho meses de la cita electoral, que iba a ser la candidata del partido del puño y la rosa a la Alcaldía de Alicante. Era la elegida por el entonces presidente de la Generalitat y secretario general del PSPV, Ximo Puig, para encabezar la candidatura en la capital alicantina tras un mandato marcado por los líos internos en el grupo municipal, encabezado por Sanguino. Barceló, que había sido alcaldesa en Sax y por entonces ejercía como síndica en las Cortes, se convertía en la elegida por el líder socialista con el aval de la gestión de la pandemia de covid como consellera de Sanidad. La socialista se imponía en una carrera interna a la consellera de Innovación, Josefina Bueno. Puig apostaba así por Barceló con el objetivo de que exprimiese su experiencia a nivel municipal y sobre todo por ser una cara conocida entre los alicantinos tras su paso por la Conselleria de Sanidad.
Amorós cuenta con una larga trayectoria en política, donde ha sido alcaldesa en Guadalest, concejala en Alicante, diputada autonómica, jefa de Gabinete de Subdelegación y de la Conselleria de Sanidad, además de asesora en la Diputación y el Síndic
Esa elección como alcaldable, eso sí, se tuvo que confirmar en un proceso a nivel interno. Los socialistas fueron a primarias tras la candidatura presentada por María José Adsuar, exconcejala y representante del sector crítico, abanderado por afines a Alejandro Soler. Esa cita con las urnas orgánicas, que acabó con una victoria de Barceló por 459 votos a 204, también dio vía libre a la socialista para configurar una lista electoral sin ataduras. De hecho, la realizó sin atender a las habituales cuotas internas, lo que provocó un sonoro enfado en Ángel Franco, entre otros, que no acabó con las elecciones. Barceló también nombró como asesores a personas diferentes a las propuestas por la ejecutiva, entonces encabezada por Miguel Millana, aunque controlada de facto por el exsenador.
De hecho, tras un mandato de absoluta calma interna en el grupo municipal socialista, algo poco visto en la ciudad de Alicante en lustros, la batalla a nivel orgánico ha estado más que presente en los últimos tres años, llevando incluso al PSPV, ya con Morant a los mandos, a tener que intervenir para intentar calmar las aguas en la segunda ciudad de la Comunidad. La situación se destensó con la imposición de una gestora en el partido, que llevó a que Barceló participase en una reunión de la dirección local por primera vez en el mandato a finales del pasado año.
A nivel municipal, el mandato desde la perspectiva socialista ha estado marcado por una seria y trabajada oposición al gobierno de Barcala, con los asuntos urbanísticos como principal caballo de batalla. El escándalo de Les Naus ha sido, en los últimos tiempos, el asunto que ha centrado el trabajo de los socialistas, llegando a presentar denuncia ante Fiscalía por el escándalo en las adjudicaciones y ahora siendo acusación en el proceso judicial que cuenta con quince imputados.
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