Pep Guardiola vivió ayer una de esas tardes que son difíciles de gestionar. Incluso para aquellos acostumbrados a convivir con la presión durante años. En su caso, solo en el City, durante una década. El técnico de Santpedor se despidió del Etihad después de diez años históricos al frente del Manchester City, un ciclo marcado por títulos, récords y una conexión muy especial con una afición que le despidió con emoción pese a la derrota intrascendente ante el Aston Villa de Unai Emery por 1-2.Leer la noticia completa