La defensa del exministro incide en que no fue una operación parapolicial para hacerse con documentación comprometedora, sino un dispositivo de inteligencia para rastrear el dinero de Bárcenas
22/07/2026 Actualizado a las 20:20h.
El amago de tregua que se atisbó al inicio del juicio de la 'Operación Kitchen' -la causa en la que se investiga si en el ... año 2013 se fraguó una trama ilícita financiada con fondos reservados para destruir documentación que pudiese tener el que fuera tesorero del PP Luis Bárcenas sobre una financiación irregular dentro de la formación- entre el exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y su antigua mano derecha, Francisco Martínez, queda definitivamente enterrado. Durante la exposición de su informe final, el letrado del exdirigente del PP, Jesús Mandri, descargó toda la posible responsabilidad sobre el exsecretario de Estado y defendió que los mensajes con los que su patrocinado fue inculpado en la causa fueron «manipulados». Martínez, por su parte, prefirió evitar el choque directo y se limitó a aludir a las «discrepancias» entre ambos sobre quién ordenó la investigación policial, que según trataron de cubrirse, no era «clandestina», sino que era una «operación de inteligencia internacional» destinada a rastrear el patrimonio de Bárcenas en el extranjero.