Las tarifas libres permiten una mayor estabilidad y previsibilidad en el gasto mensual
El truco del termo eléctrico para ahorrar hasta un 20% en tu próxima factura de la luz en Sevilla
El mes de junio ha tenido todos los ingredientes para producir un incremento inédito en la factura de la luz. En primer lugar, se han derogado las rebajas fiscales del Gobierno que buscaban contener el impacto económico tras el estallido de la guerra en Irán, pasando del tipo reducido del 10% al general del 21%. A ello se han sumado la primera ola de calor del verano, con hasta 45ºC en Andalucía, así como una fuerte subida del precio de la electricidad en el mercado regulado.
En este contexto, los hogares andaluces no solo están consumiendo más electricidad para combatir el calor mediante ventiladores y aires acondicionados. Además, cada kilovatio-hora consumido es más caro y vuelve a soportar la carga fiscal habitual tras varios meses de alivio tributario. Solo en lo que va de más, el precio medio de la electricidad para los hogares acogidos a la tarifa regulada (PVPC) ha pasado de 0,1449€/kWh el pasado 1 de junio a 0,2154€/kWh el día 22, por lo que prácticamente se ha duplicado (+49%).
Un estudio elaborado por Roams, del que se ha hecho eco Diario de Sevilla, compara dos escenarios teóricos para un mismo hogar acogido a la tarifa regulada, tomando como referencia los precios medios registrados los días 1 y 22 de junio, en plena ola de calor. Esta simulación permite determinar cuánto sube el importe de la factura cuando se encarece el precio de la electricidad en el mercado mayorista.
Los consumidores del mercado regulado, los más perjudicadosEn estos supuestos, un hogar medio con una potencia contratada de 3,45 kW y un consumo mensual de 290 kWh pasaría de una factura estimada de 64,48 euros al mes a otra de 90,51 euros, lo que supone una diferencia de 26 euros más al mes sin necesidad de aumentar el consumo. Este impacto es mucho mayor en las viviendas que recurren a aparatos de refrigeración durante las jornadas más calurosas.
Así, mantener encendido el aire acondicionado durante 10 horas al día incrementa el consumo hasta los 635 kWh, con lo que la factura podría alcanzar los 185,01 euros al mes en la tarifa regulada si se toma como referencia el precio medio del 22 de junio. No obstante, esta cifra varía notablemente en función del tipo de tarifa contratada.
"Los consumidores acogidos a la tarifa regulada o a una indexada pueden beneficiarse de los precios más bajos que suelen registrarse durante las horas centrales del día en verano gracias a la elevada producción fotovoltaica. En cambio, quienes prefieran mayor estabilidad en el gasto pueden optar por una tarifa de precio fijo", recomienda Sergio Soto, experto en energía de Roams.
Hasta 100 euros más por usar el aire acondicionado, en el peor de los casosEl impacto económico depende asimismo de los mecanismos de climatización empleados en cada hogar. Mientras que el uso de un ventilador apenas incrementa la factura entre 2 y 4 euros mensuales, el airee acondicionado puede añadir cerca de 60 euros en una tarifa estable y superar los 94 euros adicionales en la tarifa regulado, cuando las olas de calor coinciden con precios elevados de la electricidad.
En una tarifa estable con un precio de 0,1362€/kWh, un hogar medio pasaría de pagar 71,90 euros al mes a 131,65 euros de utilizar el aire acondicionado 10 horas diarias. En contraste, el uso de un ventilador solo elevaría la factura hasta los 74,49 euros.
“Las ayudas fiscales aprobadas en marzo permitieron amortiguar temporalmente el impacto de la energía sobre los hogares. Sin embargo, su retirada coincide con el primer gran episodio de calor del año y con una subida significativa del precio de la electricidad, por lo que muchos consumidores van a notar un incremento de la factura por varias vías al mismo tiempo”, concluyen desde Roams.
Las altas temperaturas continuarán siendo determinantes en el importe de la factura de la luz este verano. No obstante, hábitos como ajustar el aire acondicionado, la ventilación cruzada durante las horas más frescas o reducir la exposición solar mediante persianas y toldos pueden ayudar a mitigar las subidas.