Los incendios en Ávila y la Comunidad de Madrid continúan avanzando sin control. En la Sierra Oeste de Madrid, las llamas han devastado ya 20.000 hectáreas y han forzado la evacuación de varios municipios, entre ellos Navas del Rey. Su alcalde, Jaime Peral, ha descrito la dramática situación en el programa 'Mediodía COPE' con Antonio Herraiz, donde ha relatado la impotencia y el dolor de los vecinos."La situación es de llorar", ha afirmado Peral nada más comenzar su intervención. El alcalde ha explicado que el fuego ha arrasado "prácticamente la totalidad del término municipal", lo que supone más de 5.000 hectáreas. Ha detallado que el incendio ha quemado fincas completas, monte, pasto y ha afectado a cinco urbanizaciones, con "calles completamente quemadas". "Estamos hablando de casi el 100%", ha lamentado.El regidor ha descrito la virulencia del avance de las llamas, que se produjo cuando dos focos procedentes de Almorós, Villa del Prado, San Martín y Pelayo se unieron en la cola del embalse de Picadas. El fuego "saltó el río", un cortafuegos natural muy ancho, y avanzó con un frente de 15 kilómetros de ancho y a una velocidad tremenda debido al "tipo chimenea" del terreno. "Ha sido un infierno", ha sentenciado.La voracidad del incendio se ha visto agravada por el arbolado de las urbanizaciones. Según Peral, las arizónicas han actuado como "gasolina pura", contribuyendo a la rápida propagación. A pesar de la magnitud del desastre y de que el fuego ha entrado en las zonas habitadas, el alcalde se ha mostrado sorprendido de que no haya habido daños personales: "Todavía no entiendo cómo no ha pasado una desgracia".Mientras los vecinos permanecen evacuados, Jaime Peral y un pequeño equipo de "cuatro o cinco empleados municipales" trabajan en la zona cero. Sus labores se centran en abrir accesos cortados por la caída de pinos y postes telefónicos, trocear árboles y apartar cables para garantizar la seguridad. También están cortando las llaves de paso de contadores de agua que se han derretido para evitar fugas.La labor más dura, según el alcalde, es la humana. Están informando a los vecinos sobre el estado de sus casas, una tarea que le obliga a "hacer de psicólogo". "¿Cómo le explicas que lo poco que tiene, pues que no está?", se ha preguntado. Además, ha mencionado una discusión con Pedro Sánchez para que les permita el acceso, argumentando que la "zona quemada" es ahora el lugar "más seguro que hay".Peral también ha expresado su frustración por la falta de medios. "No hemos visto los hidroaviones", ha lamentado, explicando que, aunque están acostumbrados a los fuegos, esta vez los efectivos no daban abasto. "No tienen gente", ha asegurado, tras ver una fila de "siete hidroaviones" con destino a la zona de El Tiemblo, en Ávila, mientras en su zona hay dos pantanos, San Juan y Picadas, aptos para la recarga.El alcalde ha recordado un incendio en 2013, pero ha insistido en que no fue "nada comparable" a la situación actual. La densidad del humo es tal que llega a Madrid capital y provincias limítrofes, aunque Peral lo considera "una molestia" frente a la tragedia de quienes lo han perdido todo. La situación, según sus últimas palabras al comunicador Antonio Herraiz, "pinta mal".