Cuatro años ha durado Bar Hermós, la barra de mariscos y pescados de Alexis Peñalver en el mercado de la Llibertat, en el barrio de Gràcia. Este sábado será el último día en que abra este establecimiento que puso en marcha el cocinero y propietario de la cercana La Pubilla, que tras la pandemia había accedido a la petición de los vendedores del mercado; temerosos de perder la vida que aportaba el restaurante El Tast del Joan Noi, que había cerrado, acudieron a él porque estaban convencidos de que iba a ser una garantía de éxito.Seguir leyendo....
Cuatro años ha durado Bar Hermós, la barra de mariscos y pescados de Alexis Peñalver en el mercado de la Llibertat, en el barrio de Gràcia. Este sábado será el último día en que abra este establecimiento que puso en marcha el cocinero y propietario de la cercana La Pubilla, que tras la pandemia había accedido a la petición de los vendedores del mercado; temerosos de perder la vida que aportaba el restaurante El Tast del Joan Noi, que había cerrado, acudieron a él porque estaban convencidos de que iba a ser una garantía de éxito.
Lo ha intentado Peñalver, pero se ha visto más condicionado por el horario de apertura permitido, de 12.00 a 16.00 horas (abría de martes a sábado), que por un equipamiento mínimo (horno, plancha y dos fuegos) con el que aplicaba las bases de la cocina catalana al producto que descargaban los barcos. Como mal menor, el chef se llevará algunas recetas a su ya veterano restaurante (15 años), y el consuelo de saber que habrá un buen relevo en esa pequeña barra de apenas seis metros.

La barra del Bar Hermós. / Ferran Nadeu
Porque entra Carles Ramon, otro cocinero solvente, como demostró en su etapa en Besta, un negocio del que fue socio. Su propuesta en esa barra de seis metros del mercado seguirá basada en el pescado y el marisco (así lo dicta la licencia, que no permite ofrecer postres ni cafés). "Serviremos menos platillos y más producto", avanza el chef, que promete "calidad".
No sabe aún cuándo abrirá, de la misma manera que tampoco tiene claro el nombre del nuevo establecimiento. "Depende de los permisos y, como en agosto parece que se para el mundo, seguramente abriremos en septiembre", comenta Ramon, que tras su marcha de Besta, donde lo pasó "muy bien", llevaba unos meses "descansando y reflexionando". Hasta que su amigo Alexis le dijo que iba a cerrar Bar Hermós y le ofreció que tomara el testigo.
Aceptó (seguro que una de las razones fue que vive muy cerca del mercado) y ahora ya solo le queda esperar "con muchas ganas" a que le permitan comenzar su nuevo proyecto, en el que estarán otras dos personas.
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