Los Bombers de Barcelona y operarios especializados han logrado controlar a media mañana de este jueves la llamarada provocada por una deflagración ocurrida este miércoles a las 22.50 horas en las obras de la estación de Metro de la L5 'Plaça de Sants'. El siniestro ha causado ocho heridos, todos ellos operarios que trabajaban en las obras de la mencionada estación.Seguir leyendo....
Los Bombers de Barcelona y operarios especializados han logrado controlar a media mañana de este jueves la llamarada provocada por una deflagración ocurrida este miércoles a las 22.50 horas en las obras de la estación de Metro de la L5 'Plaça de Sants'. El siniestro ha causado ocho heridos, todos ellos operarios que trabajaban en las obras de la mencionada estación.
Poco después de las 11h de la mañana, en el número 76 de la calle de Sants ya no se aprecian las llamas que han permanecido activas unas 13h seguidas, ni el chorro de agua utilizado para acotar su alcance. Los equipos de emergencia han logrado controlar la fuga de gas, lo que permitirá iniciar, de forma progresiva, la reapertura de la circulación y la recuperación de la normalidad en la zona.
El paseo de Sant Antoni reabrirá al tráfico este mismo mediodía, pero la calle de Sants necesitará unas horas más de corte. Fuentes municipales han informado que la reapertura está prevista para la tarde, cuando una gran grúa haya podido retirar una máquina perforadora que ha resultado dañada por el fuego. El consistorio apunta a una doble causa del incidente: la fuga de gas originada por las obras en el metro y la deflagración producida en el marco de las labores de reparación de la tubería de gas.
A raíz del corte de la calle de Sants, Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) ha desviado cinco líneas de autobús en el entorno de la plaza de Sants de Barcelona y el servicio de bus especial por las obras de la L1 del metro arranca desde la plaza de Espanya y no se detiene en la zona; mientras que el bus especial para personas con movilidad reducida sale del acceso Exposició / Gran Via de la estación Espanya. En cambio, la L5 funciona con normalidad, señalan fuentes municipales, aunque el acceso Galileu permanece cerrado.
DesalojadosPor otro lado, el Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona (CUESB) ha realojado a un grupo de cinco personas, formado por tres adultis y dos menores de edad, residentes en un edificio de la calle Sants número 93.
El teniente de alcalde de Prevención y Seguridad, Albert Batlle, ha asegurado este miércoles que la afectación a los vecinos ha sido "muy mínima" y que únicamente unos pocos residentes tuvieron que ser trasladados de forma preventiva, mientras que el resto pudo permanecer en sus viviendas pese a las molestias ocasionadas por el operativo, que se prolongó durante toda la noche. Batlle ha explicado que el Ayuntamiento ha mantenido informados a los vecinos y que el alcalde, Jaume Collboni, se desplazó al lugar de los hechos y ha seguido la evolución del incidente de forma permanente.
Asimismo, ha señalado que será el Departament de Territori, junto con la empresa constructora, quien deberá esclarecer las causas de la fuga de Sants y la posterior deflagración. Es más, ha asegurado que la ciudad "exigirá explicaciones y responsabilidades" a las administraciones y empresas encargadas de las obras causantes de los últimos accidentes en Sants, El Putxet y Vallbona.
Cómo sucedióEl escape de gas causante de la incidencia habría empezado el miércoles sobre las 14.40 horas, en el marco de las obras de accesibilidad de la estación de Metro L5 de Plaça de Sants, después de que una tubería de gas resultara afectada. Sin embargo la deflagración no se produjo hasta pasadas las 22h y la llamarada no se ha podido extinguir hasta las 11h del jueves.
El jefe de intervención de Bombers de Barcelona, Albert Ventosa, ha explicado este miércoles ante los medios que el dispositivo se activó de forma inmediata con una salida ampliada para confirmar la fuga de gas y delimitar las zonas seguras. Tras realizar las mediciones, los efectivos acordonaron el entorno, incluyendo viviendas, comercios y las infraestructuras próximas, como la estación y los pasajes interiores del metro. Según ha detallado, las concentraciones detectadas se situaban "por debajo del límite inferior de inflamabilidad", por lo que el riesgo de incendio era bajo y no fue necesario adoptar medidas extraordinarias de protección para la población, aunque sí se restringió el acceso a la zona más cercana a la fuga.

Estado de la plaza de Sants de Barcelona, a primera hora de la mañana de este jueves 23 de julio, tras la deflagración de gas en las obras del Metro / Edu Gil
Ventosa ha explicado que los bomberos trabajaban junto a los operarios de la compañía distribuidora cuando, a las 22.10 horas, recibieron el aviso de la deflagración que dejó ocho trabajadores heridos. A partir de ese momento, el operativo se centró en la atención sanitaria de las víctimas y en mantener "la refrigeración sobre el entorno" sin extinguir la gran llama, una estrategia destinada a evitar daños en edificios e infraestructuras mientras se completaba el complejo proceso para cortar el suministro de gas desde cuatro puntos distintos de la red subterránea, un procedimiento que, según ha subrayado, "no es rápido", sino que requiere actuaciones simultáneas y meticulosas sobre la red de distribución.
La estación de Plaça de Sants es de las pocas estaciones de metro que no disponen de escaleras mecánicas o de ascensores para acceder a ella. Los trabajos para instalar tres ascensores comenzaron en el mes de febrero.
Estado de los heridosEl Servei Emergències Mèdiques (SEM) ha atendido a ocho heridos: dos de ellos graves y otros dos menos graves (trasladados al Hospital Vall d'Hebron), uno menos grave y tres leves (al Clínic), informa el SEM, que ha activado ocho ambulancias. Batlle ha indicado que los ocho permanecen ingresados este jueves en estos dos centros sanitarios y que todos ellos presentan una evolución favorable.
Críticas de Junts, ERC y PPEl líder del primer partido de la oposición, Jordi Martí, de Junts, ha cargado contra los socialistas. “La grave crisis de la obra pública en Barcelona tiene nombres y apellidos: PSC y PSOE”, ha sostenido. El edil exige a las administraciones catalanas que "asuman responsabilidades y haya dimisiones tras los socavones en la Bonanova y Vallbona y la explosión en la plaza de Sants en diferentes obras ferroviarias en la ciudad".
Por otro lado, el concejal Jordi Coronas de ERC ha apuntado directamente a la conselleria de Territori, que encabeza la socialista Sílvia Paneque. "Un incidente puede ser mala suerte, dos son preocupantes, tres indica que tenemos un problema serio con la seguridad de las obras de infraestructuras. ¿Hay alguien al volante, Territori?", ha lanzado en la red social X.
El presidente del grupo municipal del PP, Daniel Sirera, ha afirmado que Barcelona merece unas obras seguras y bien supervisadas, tras la deflagración del miércoles por la noche en Sants: "Exigiremos responsabilidades". "Primero el socavón de la L9. Ahora, una fuga de gas en las obras del metro en la Plaza de Sants con varios operarios heridos", ha lamentado vía X. El concejal popular ha concluido que hay "demasiados errores y muy poco control".
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