Repetir la prueba de cribado auditivo en aquellos recién nacidos que no superan la primera evaluación antes de abandonar el hospital mejora significativamente la eficacia de los programas de detección precoz de la hipoacusia (sordera) congénita, reduce derivaciones innecesarias y evita situaciones de incertidumbre y preocupación para miles de familias. Así lo concluye un estudio publicado recientemente en Acta Otorrinolaringológica Española, la revista científica de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).Seguir leyendo....
Repetir la prueba de cribado auditivo en aquellos recién nacidos que no superan la primera evaluación antes de abandonar el hospital mejora significativamente la eficacia de los programas de detección precoz de la hipoacusia (sordera) congénita, reduce derivaciones innecesarias y evita situaciones de incertidumbre y preocupación para miles de familias. Así lo concluye un estudio publicado recientemente en Acta Otorrinolaringológica Española, la revista científica de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).
La investigación analiza los resultados obtenidos en 2.667 recién nacidos sin factores de riesgo de hipoacusia sometidos a programas de cribado mediante otoemisiones acústicas. El objetivo fue evaluar la utilidad de repetir la prueba durante el ingreso hospitalario en aquellos bebés que inicialmente no la superaban.
Falsos positivosLos resultados muestran que casi tres de cada diez recién nacidos presentaron inicialmente un resultado alterado en la primera evaluación. Sin embargo, tras repetir la prueba unas horas más tarde y antes del alta hospitalaria, más de nueve de cada diez obtuvieron un resultado normal, reduciendo de forma muy significativa el número de falsos positivos y permitiendo que más del 95% de los bebés completaran satisfactoriamente el proceso de cribado antes de regresar a casa.
Se estima que entre uno y tres recién nacidos por cada mil presentan una pérdida auditiva permanente
La hipoacusia congénita es una de las alteraciones sensoriales más frecuentes al nacimiento. Se estima que entre uno y tres recién nacidos por cada mil presentan una pérdida auditiva permanente, una condición que puede afectar al desarrollo del lenguaje, la comunicación y el aprendizaje si no se identifica y trata de manera precoz.
Los programas de cribado auditivo neonatal universal son una de las estrategias más eficaces para detectar precozmente los casos que requieren intervención especializada, señalan los expertos. Sin embargo, "uno de los principales desafíos" continúa siendo la aparición de falsos positivos durante las primeras horas de vida.
La sospechaLos autores explican que gran parte de los recién nacidos que no superan el primer cribado no presentan realmente sordera. Factores transitorios propios de las primeras horas tras el nacimiento, como la presencia de líquido amniótico o restos de vernix (sustancia blanca, cremosa y grasa que cubre la piel del feto y del recién nacido) en el conducto auditivo, pueden interferir temporalmente en la prueba y generar resultados alterados.
Cuando esto ocurre, las familias suelen abandonar el hospital con la necesidad de repetir el estudio días o semanas después, una situación que con frecuencia genera preocupación. Los resultados de esta investigación muestran que la repetición de la prueba antes del alta permite resolver la mayoría de estos casos "de forma inmediata", evitando derivaciones innecesarias y reduciendo considerablemente el impacto emocional asociado a una posible sospecha de pérdida auditiva.
Repetición precozAdemás del beneficio para las familias, los investigadores destacan que la repetición precoz del cribado puede contribuir a resolver uno de los principales problemas organizativos de estos programas: las pérdidas de seguimiento.
Cuando los recién nacidos deben acudir posteriormente a una nueva evaluación, existe un porcentaje de familias que no completa el proceso diagnóstico. Esta circunstancia "puede retrasar la identificación de aquellos bebés que realmente presentan una alteración auditiva y necesitan atención especializada"
Los investigadores concluyen que la repetición del cribado auditivo antes del alta hospitalaria constituye una "medida sencilla, segura y eficaz" que aporta beneficios tanto para los recién nacidos y sus familias como para el conjunto del sistema sanitario, y defienden su implantación dentro de los programas de detección precoz de la hipoacusia neonatal.
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