El consejero de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, Alberto Díaz Pico, situó este martes el aumento de la estancia media de los visitantes y la reducción de la estacionalidad entre los principales retos turísticos de la comunidad, durante la clausura en León del II Concurso Oficial de Pinchos y Tapas de Castilla y León.
El consejero de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, Alberto Díaz Pico, situó este martes el aumento de la estancia media de los visitantes y la reducción de la estacionalidad entre los principales retos turísticos de la comunidad, durante la clausura en León del II Concurso Oficial de Pinchos y Tapas de Castilla y León.
Díaz Pico defendió el papel de la gastronomía como uno de los elementos esenciales para avanzar hacia un «turismo de calidad», capaz de generar una mayor rentabilidad en el territorio. En este sentido, destacó que los ingresos por habitación de hotel han aumentado un 12% en Castilla y León y señaló que el siguiente paso debe ser conseguir que los viajeros permanezcan durante más tiempo en la Comunidad.
El consejero aprovechó la cita gastronómica, en la que participaron 27 establecimientos procedentes de las nueve provincias de Castilla y León, para reivindicar la capacidad de la cocina y de los productos agroalimentarios como reclamo turístico y como herramienta de generación de actividad económica.
Díaz Pico puso también sobre la mesa los últimos datos de empleo turístico. Según señaló, el pasado mes de julio Castilla y León alcanzó un récord histórico de 83.629 afiliados en el sector turístico. Pese a esas cifras, aseguró que la Junta pretende seguir avanzando hacia «más calidad, más rentabilidad para el territorio y menos estacionalidad».
Especial importancia otorgó igualmente al enoturismo. Las nueve rutas del vino certificadas actualmente en Castilla y León —a las que próximamente se sumará una décima vinculada a la Denominación de Origen León— recibieron en 2024 más de 600.000 visitantes, lo que, según los datos aportados por el consejero, representa más del 20% de los usuarios de las rutas del vino españolas. «Uno de cada cinco», resumió para dimensionar el peso de la Comunidad en este segmento turístico.
El responsable autonómico de Cultura y Turismo lanzó además un mensaje dirigido específicamente a los empresarios del sector. Díaz Pico defendió que la función de la Administración debe ser «facilitar, promocionar, abrir puertas» y sostuvo que son los empresarios, profesionales y trabajadores quienes crean riqueza y empleo. «La administración está para quitar trabas y no para ponerlas», afirmó.
En este punto reclamó «respeto, apoyo y, sobre todo, menos burocracia» para los hosteleros, con una referencia particular a los negocios familiares y a los autónomos que cada día «suben la persiana».
Díaz Pico vinculó asimismo la gastronomía con el mantenimiento del medio rural. Recordó que detrás de cada elaboración se encuentra el trabajo de ganaderos, agricultores, pastores, viticultores, queseros y productores, y consideró que cada tapa presentada al concurso constituye también un homenaje a quienes mantienen la actividad económica y social en los pueblos de Castilla y León. «Sin ellos no habría ni cecina, ni lechazo, ni morcilla, ni queso, ni vino», manifestó.
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El consejero cerró su intervención comprometiendo el respaldo de la Junta a la hostelería para conseguir que la gastronomía de Castilla y León gane reconocimiento dentro y fuera de España, apoyándose en el producto, el talento y la tradición de la comunidad.