El magistrado titular de la plaza número 3 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Las Palmas de Gran Canaria ha procesado a los doce investigados por la operación Íncubo, una trama en la que, presuntamente, una red criminal atraía a menores para prostituirlas. Las adolescentes, todas con edades comprendidas entre los 13 y los 17 años, habrían sido captadas para someterlas a agresiones sexuales a cambio de dinero o drogas. La investigación, gracias a las declaraciones de las víctimas, apunta a que se aprovechaba de la vulnerabilidad de menores tuteladas.