Вход на сайт

Просмотр новости

Найдите то, что Вас интересует

De la amistad como un arte

Дата публикации: 02-08-2026 04:59:15

Ediciones del Subsuelo publica el testimonio del escritor y profesor André Bernold sobre la relación que compartió con el autor de ‘Esperando a Godot’ en sus últimos años, un vínculo sostenido a base complicidad, lucidez y generosidad
Razones para at

Основное содержимое страницы с новостью.

La Ficha

La amistad de Beckett (1979-1989). André Bernold. Traducción de Anne-Hélène Suárez Girard. Ediciones del Subsuelo. Barcelona, 2026. 101 páginas. 17 euros.

La biografía de Samuel Beckett (Dublín, 1906 - París, 1989), escrita por autores como Deirdre Bair y Anthony Cronin, contiene momentos que dan buena cuenta de su carácter amistoso y cercano. Durante algunos años trabó amistad con un carpintero que vivía cerca de su casa en París. Un día, el buen hombre le expuso un problema: su hijo estudiante, aún adolescente, había sido destinado para el curso siguiente a un centro que quedaba considerablemente lejos de su residencia. Sin opción a transporte público, el carpintero tendría que llevarlo cada mañana en su propio coche, pero el viaje le obligaría a retrasar cada día la apertura de su negocio, con la consiguiente pérdida de clientes. Corrían los comienzos de los años 60 y Beckett era ya un escritor consolidado gracias sobre todo al éxito de sus obras de teatro, con lo que llevaba una vida hasta cierto punto distendida, suficiente al menos como para ofrecerse a su amigo a llevar a su hijo cada mañana a clase, con lo que el vecino únicamente tendría que preocuparse de recogerlo. El autor de Fin de partida tenía entonces un Citroën 2CV azul que puso a disposición de la causa. Lo cierto es que Beckett no había visto nunca al hijo del carpintero, así que lo conoció el primer día del curso, seguramente con una sorpresa mayúscula: el joven estudiante no era otro que André Roussimoff, quien más tarde se convertiría en André El Gigante, conocido deportista de lucha libre y actor, cuya popularidad se hizo mundial gracias a su trabajo en la película La princesa prometida. Al joven André ya no le quedaba mucho para alcanzar los 2,24 metros de estatura con los que pasó a la historia, por lo que la conducción en el dos caballos se convirtió en un reto de altura para el escritor, quien sin embargo cumplió con la palabra dada a su amigo y llevó al estudiante a su centro cada mañana durante todo el curso.

Un episodio tan hilarante, de hecho, habría encajado sin problemas en casi cualquier novela de Samuel Beckett, quien cultivó la amistad como un arte. En sus últimos años fueron conocidas las audiencias que concedía a todo escritor que quisiera sentarse a charlar un rato con él en una cafetería de Montparnasse. Precisamente, el profesor y escritor André Bernold (Colmar, 1958) entabló amistad con Beckett en 1979, cuando el primero era un veinteañero primerizo y el segundo todo un Premio Nobel de 73 años. Bernold brindó un emocionante testimonio de aquella relación en su libro La amistad de Beckett, que publicó originalmente en 1992 y que recientemente ha rescatado en España el sello Ediciones del Subsuelo, con la traducción de Anne-Hélène Suárez Girard, en un breve aunque muy cuidado volumen ilustrado con las hermosas fotografías que realizó en aquellos años John Minihan. Las páginas de este ensayo pueden leerse como un perfil de Samuel Beckett revelador de su personalidad, particularmente interesante a la luz de su propia obra; pero también como un tratado literario de la amistad y su naturaleza, los mecanismos que la hacen posible y los procedimientos que la sustentan. La amistad entre Bernold y Beckett se mantuvo intacta durante diez años hasta la muerte del segundo, merced a la lucidez y la generosidad de ambos. 

"Este autor se me ha vuelto ajeno. No consigo créermelo", confesó Beckett a Bernold sobre sí mismo en sus últimos años

El perfil de Beckett a cargo de Bernold es rico en detalles, también en un sentido físico: “Iba despacio, con una lentitud atenta y obstinada, a pequeños pasos por tanto, probablemente ocupado en contarlos de verdad, muy erguido, pero con la vista en el suelo, cojeando muy levemente del pie izquierdo, que daba la impresión de apoyar con cautela, un poco torcido. Eso provocaba un imperceptible desnivel del hombro en el cual me parecía ver su firma”. En sus conversaciones, Beckett comparte sus recuerdos de la guerra en París, sus idas y venidas entre Francia, Irlanda, Alemania e Inglaterra y también algunas (no muchas) confidencias sobre James Joyce: “Me pregunto cuándo escribía. Sin duda de noche”. Bernold y Beckett compartían igualmente una afinidad intelectual que traslucía en sus encuentros: por ejemplo, hacían referencia a las obras de sus escritores predilectos en sus respectivas lenguas (los dos dominaban el alemán, pero a Beckett le gusta además recitar de memoria versos de La vida es sueño de Calderón en castellano y de los Salmos en hebreo) con espontánea soltura. El libro, sin embargo, contiene sus pasajes más interesantes cuando Bernold comparte las impresiones de Beckett sobre sí mismo como escritor: “Había adoptado el disfraz más humilde; pero quien confundiera ese disfraz con el sentimiento de indiferencia que el escritor experimenta a menudo hacia sus obras terminadas estaría ciego a lo que el olvido en Beckett tenía de profuso y de profundamente insurreccional. Me decía de sí mismo: ‘Este autor se me ha vuelto ajeno. No consigo créermelo”.  

Recientemente hacía la filósofa Marina Garcés esta afirmación: “Para gozar de la amistad hay que perder el miedo a la soledad”. Beckett no solo perdió este miedo ya en su juventud, sino que hizo de la soledad el territorio preciso, radical y fecundo del que emanó toda su obra. Y tal vez por este motivo se le dio tan bien la amistad entre los suyos, cuidada con esmero y atención en cada detalle, como en cada palabra para su escritura.

Схожие новости

#Наименование новостиТональностьИнформативностьДата публикации
1Ander Martínez de Rituerto y Asier Añorga: Compañeros por encima de cualquier listón05.2923-07-2026
2Ovidio o el tiempo devorador06.1231-07-2026
3El final de 'Una perra andaluza': una canción para despedir a los amigos06.2905-08-2026
4Emociones 5.0 con Anabel González5611-05-2026
5Emociones 5.0 con Anabel González6727-04-2026
6Emociones 5.0 con Anabel González5704-05-2026
7Homenaxe al escritor Xuan Bello del Atenéu Obreru01006-02-2026
8Camila Sosa Villada: rabiosamente viva09.8202-08-2026
9Шойгу: герои произведений Бондарева служат для всех примером мужества и преданности долгу0030-03-2020
10Друзья0009-04-2025

Классификация: Мнения. Схожих патентов: 0. Схожих новостей: 10. Тональность: 0. Информативность: 7.19. Источник: www.huelvainformacion.es.