La llegada de 11.300 cruceristas al puerto de A Coruña con motivo del eclipse se vive como un impulso para la economía local. Con hoteles completos y turistas con ganas de descubrir la gastronomía local, los negocios de O Parrote reciben con los brazos abiertos la gran afluencia de visitantes.
La llegada de 11.300 cruceristas al puerto de A Coruña con motivo del eclipse se vive como un impulso para la economía local. Con hoteles completos y turistas con ganas de descubrir la gastronomía local, los negocios de O Parrote reciben con los brazos abiertos la gran afluencia de visitantes.
"Se nota no tanto el típico guiri de barco, sino también gente de toda España: mucha gente de Madrid, de Murcia. Lo notamos muchísimo, pero sobre todo mucho nacional", explica un empleado de Quai Café, Camacho, quien trabaja en tres establecimientos de la zona donde la experiencia es "la misma". "Aumentamos personal para atender la demanda, pero el personal ya se aumenta en verano de por sí", añade.
Modificación de horariosLas terrazas de O Parrote son un reflejo del nivel de ocupación de hoteles: las mesas vacías son una rara avis. María Rancaño, de La Marina by María, concuerda con la experiencia de Quai Café. "Se nota muchísima afluencia de público. Yo normalmente cierro los miércoles y tuve que abrir hoy, precisamente por el gran número de reservas y gente de fuera, que normalmente no suele ser el perfil. En agosto siempre hay, pero hoy tenemos al triple, y aún encima con los barcos...", comenta.

María Rancaño, de La Marina by María. / Gus de la Paz
Sin embargo, el aumento de turistas no necesariamente se traduce en un incremento de facturación. "Evidentemente vas a facturar, pero en comparación con la facturación del año pasado por estas fechas, tampoco está siendo especialmente llamativa. Yo creo que la gente se está retrayendo muchísimo, no se está consumiendo como se debería estar consumiendo en agosto", especifica.
Hoteles completosLa británica es la nacionalidad que más abunda hoy en los hoteles de A Coruña, cuyos niveles de ocupación superan los habituales por estas fechas. El Hostal Mara luce un cartel que reza 'completo' en la entrada, ante una calle Galera abarrotada de cruceristas degustando la gastronomía local. "La última habitación que completé fue ayer", señala la encargada del establecimiento, Cristiani Dias.
Con un total de 23 habitaciones, calcula que más o menos la mitad se reservaron con motivo del fenómeno astronómico. "Por agosto siempre se llena, pero ya hace más de un mes teníamos un nivel bastante elevado de ocupación por el eclipse", comenta.
Al margen de "los huéspedes de toda la vida que siempre vienen en estas fechas", el perfil de aquellos que se alojan buscando un enclave privilegiado es, principalmente, europeo y estadounidense. "Mucho inglés, mucho francés que solo se hospedan un día, aunque también viene mucha gente por el Teresa Herrera. Se junta todo", manifiesta Dias.