Llegó el día del eclipse y las calles de A Coruña se empiezan a llenar. Hay quien ha venido con un telescopio que sigue al Sol desde el móvil y quien ha elegido el hotel pensando en el eclipse. A Coruña lleva horas recibiendo visitantes que han recorrido miles de kilómetros para estar aquí justo cuando la Luna tape por completo el Sol. En las calles, las playas y los paseos marítimos se mezclan acentos, cámaras y gafas de protección.
Llegó el día del eclipse y las calles de A Coruña se empiezan a llenar. Hay quien ha venido con un telescopio que sigue al Sol desde el móvil y quien ha elegido el hotel pensando en el eclipse. A Coruña lleva horas recibiendo visitantes que han recorrido miles de kilómetros para estar aquí justo cuando la Luna tape por completo el Sol. En las calles, las playas y los paseos marítimos se mezclan acentos, cámaras y gafas de protección.
Cliff Carlson ha llegado desde Colorado con un equipo que parece preparado para una misión espacial. Su telescopio automatizado se conecta directamente con el teléfono, localiza el Sol y lo sigue sin que tenga que estar moviendo la cámara. "Es mi primer eclipse total. No soy un fanático de la astronomía, simplemente me interesa y ahora la tecnología hace que sea mucho más fácil. Puedo conectar el teléfono con el telescopio, decirle que encuentre el Sol y dejar que el sistema lo siga automáticamente", explica.
No ha viajado hasta A Coruña para hacer turismo. Lleva dos días en España y el eclipse es el motivo principal de su viaje. A Coruña será su primera opción, aunque tiene un plan B: el coche. "Si vemos que hay nubes podemos movernos más al interior. Esperamos que aquí esté despejado", cuenta.

Cliff Carlson con su telescopio digital / Casteleiro
A unos metros, el fenómeno se vive de una manera mucho más sencilla. Jesús Gayoso y su familia han llegado desde Pontevedra y solo pasarán el día en la ciudad. Mañana toca trabajar. Han elegido A Coruña porque está dentro de la franja de totalidad, pero también porque querían aprovechar para pasear y visitar el Aquarium. "Venimos de Pontevedra y elegimos A Coruña porque está dentro de la franja de totalidad y es el límite más cómodo. Además, nos gusta A Coruña más", explican.
Su primera opción era Monte de San Pedro, pero las restricciones de acceso previstas para la jornada les hicieron cambiar de planes. Ahora buscan un lugar que permita esperar con comodidad las horas previas. "Tampoco iba a ser tan cómodo si íbamos a estar horas esperando. No hay mucho sitio donde ir al baño o comer algo, así que queremos una zona donde podamos estar tranquilos", señala Gayoso.
Para ellos será el primer eclipse total. Ya han visto parciales desde Pontevedra, pero esta vez esperan algo diferente. "Espero que sea algo excepcional y digno de ver, sobre todo porque probablemente será el último que veamos", reconoce la familia. Las gafas ya están preparadas y llevan varias por si alguna se pierde.

Jesús Gayoso y su familia llegan para ver el eclipse / Casteleiro
Desde Alemania han llegado María, Tim y Leo. Están alojados en Santiago y han reservado parte de su viaje para acercarse a A Coruña. También será su primer eclipse total. "Es una buena localización para verlo y, además, queríamos conocer A Coruña. Nos pareció una combinación perfecta, poder visitar una ciudad que nos apetecía conocer y ver un eclipse total", explica María.
Tim, además, quiere llevarse algo más que el recuerdo. Ha preparado filtros para su cámara y ha buscado un encuadre muy concreto: la Torre de Hércules como protagonista secundaria de la fotografía. "Quiero tener la Torre de Hércules detrás, junto al eclipse. No sé si será el mejor sitio, pero es el punto que he encontrado y he pensado: vamos a intentarlo", cuenta.
La lista de candidatos a fotógrafo se completa con Juan Antonio, llegado desde Elche. Su viaje a A Coruña no comenzó pensando en el eclipse. Primero reservó el alojamiento para escapar del calor y después recordó que el fenómeno coincidiría con sus vacaciones. "Elegí A Coruña porque es más fresco que Elche. Huyo del calor", bromea.
Es fotógrafo aficionado y ya tiene decidido cómo quiere afrontar el momento. Sin pasar todo el eclipse pegado a la cámara. Lleva una pantalla y filtros para protegerse y hacer alguna fotografía, pero también quiere mirar. "No voy a estar constantemente grabando vídeo. Va a ser alguna foto instantánea y, sobre todo, disfrutar del momento", explica.
El eclipse también ha obligado a algunos viajeros a rehacer sus planes sobre la marcha. Un grupo de jóvenes amigos llegado desde Sevilla pensaba desplazarse hasta Cariño, pero las previsiones de nubes cambiaron la ruta. "No veníamos realmente a Coruña. Íbamos a Cariño, pero vimos que podía haber nubes y nos dijeron que, si queríamos un sitio bonito, viniéramos aquí. Y dijimos: vale, A Coruña sí", cuentan.

María, Tim y Leo, alemanes que llegan para ver el eclipse / Casteleiro
La incertidumbre meteorológica está presente en casi todas las conversaciones. Los visitantes miran al cielo, buscan claros y comparan los distintos puntos de la ciudad. Algunos todavía no saben dónde se colocarán cuando llegue la totalidad.Otros no han tenido que viajar para vivir la expectación. Los coruñeses también preparan sus propios planes, desde la Torre de Hércules hasta las playas. Algunos esperan especialmente comprobar cómo cambia el entorno durante los minutos de oscuridad.
"Tengo ganas de ver cómo está el cielo y cómo reaccionan los animales. Mi tío tiene un perro y quiero ver qué le pasa durante el eclipse", cuenta una coruñesa. La llegada de visitantes ya se nota en zonas como las playas. "Se nota más gente de lo habitual, sobre todo ahora en la playa. Para un día normal no suele haber tanta", explican.
Una segunda oportunidadY hay quienes han cruzado el Atlántico por segunda vez para intentar ver lo que la primera vez les negó. Miguel, llegado desde Estados Unidos, ya intentó contemplar un eclipse total hace unos dos años, pero las nubes frustraron el intento. Ahora vuelve a intentarlo en Galicia. Su padre es español y procede de la zona de Noia. "Estaba nublado y no pudimos verlo en totalidad. Hoy parece que puede ir un poco mejor, así que a ver cómo se ve", cuenta.
No es astrónomo ni fotógrafo profesional, pero hay algo que quiere comprobar con sus propios ojos: qué ocurre cuando llega la totalidad. "He escuchado que durante la totalidad se puede ver sin las gafas. Me gustaría ver cómo cambia todo en ese momento", explica. Eso sí, lleva protección para todas las fases en las que resulta necesaria.
Para algunos visitantes, perseguir eclipses ya se ha convertido en una afición. Una familia estadounidense cuenta que este será su tercer eclipse. El primero les dejó la idea de que había que repetir. "Es increíble ver cómo todo se vuelve oscuro. Cuando vi el primero pensé: tenemos que ir a todos los que podamos", cuenta Sophie.

Un grupo de amigos sevillanos que vienen a A Coruña para ver el eclipse / Casteleiro
Esta vez buscaban algo que no podían encontrar en cualquier lugar, el agua alrededor. "La ciudad está rodeada de agua y el eclipse será bastante tarde. Poder verlo sobre el mar puede ser realmente espectacular, casi como una puesta de sol", explican. Han cambiado varias veces de opinión sobre el lugar. Primero pensaron quedarse en una zona más baja, pero ahora buscan altura para ganar horizonte. El entorno de la Torre de Hércules vuelve a estar entre sus opciones.
También hay quien ha construido todo el viaje alrededor de esta fecha. Una pareja visitante reservaron su viaje con más de un año de antelación después de saber que A Coruña estaba entre los lugares recomendados para contemplar el eclipse. Además, la fecha coincide con su 20 aniversario de casados. "Planeamos este viaje hace más de un año. A Coruña estaba entre los mejores lugares para ver el eclipse y, además, es un día especial para nosotros porque es nuestro aniversario", cuenta.
Así, mientras el Sol todavía sigue su recorrido habitual, A Coruña ya reúne a quienes han venido a esperar algo que apenas durará unos minutos. Todos miran hacia el mismo sitio. Y todos esperan que, cuando llegue la hora, las nubes decidan apartarse.