Vivir en una comunidad de propietarios implica compartir espacios, normas y, por tanto, responsabilidades. Aunque muchas veces los conflictos son por las cuotas, las derramas o el uso de zonas comunes, los garajes también son una fuente habitual de dudas entre vecinos. Como, por ejemplo, cuando una misma plaza de parking se utiliza para aparcar más de un vehículo o para dejar otros objetos.