Las colectas de este domingo en las parroquias de Ceuta irán destinadas a la Delegación Diocesana de Migraciones. Esta ha sido una de las primeras recciones de la Iglesia a la llegada de una avalancha de jóvenes a nado el pasado jueves a Ceuta, sumándose a otras muchas chicas y chicos, decenas de miles, que han cruzado o han intentado cruzar la frontera en la última semana. España afronta una nueva crisis con la ciudad de Ceuta desbordada, lo que una vez más pone sobre la mesa la necesidad de coordinación y lealtad entre Administraciones. Estabilizar la situación requiere el refuerzo del control de las fronteras, con apoyo, si es necesario, de la agencia europea Frontex, y también redoblar los esfuerzos para la atención y acogida de quienes llegan.Requiere también explicaciones y colaboración activa de Marruecos. Rabat utiliza para presionar a España la falta de alternativas de una juventud sin horizontes, dispuesta incluso a una huida desesperada de su propia tierra, aun al terrible precio de que varias chicas y chicos hayan perdido la vida en el intento. Existe un problema de seguridad evidente, y también un complejo tablero diplomático, pero España y Europa no pueden limitarse a estos enfoques. Existe, como dijo el Papa en España, el derecho a emigrar, pero antes debe prevalecer el derecho a no tener que hacerlo.
Las colectas de este domingo en las parroquias de Ceuta irán destinadas a la Delegación Diocesana de Migraciones. Esta ha sido una de las primeras recciones de la Iglesia a la llegada de una avalancha de jóvenes a nado el pasado jueves a Ceuta, sumándose a otras muchas chicas y chicos, decenas de miles, que han cruzado o han intentado cruzar la frontera en la última semana. España afronta una nueva crisis con la ciudad de Ceuta desbordada, lo que una vez más pone sobre la mesa la necesidad de coordinación y lealtad entre Administraciones. Estabilizar la situación requiere el refuerzo del control de las fronteras, con apoyo, si es necesario, de la agencia europea Frontex, y también redoblar los esfuerzos para la atención y acogida de quienes llegan.
Requiere también explicaciones y colaboración activa de Marruecos. Rabat utiliza para presionar a España la falta de alternativas de una juventud sin horizontes, dispuesta incluso a una huida desesperada de su propia tierra, aun al terrible precio de que varias chicas y chicos hayan perdido la vida en el intento. Existe un problema de seguridad evidente, y también un complejo tablero diplomático, pero España y Europa no pueden limitarse a estos enfoques. Existe, como dijo el Papa en España, el derecho a emigrar, pero antes debe prevalecer el derecho a no tener que hacerlo.