Grupo Joly, con el patrocinio de la Diputación de Cádiz y Cajamar, organiza un encuentro clave en el que se apuesta por la calidad, la internacionalización, el relevo generacional y la formación de hosteleros
Imágenes de 'La Noche del Vino'
El sector vitivinícola del Marco de Jerez afronta un escenario marcado por el cambio en los hábitos de consumo y con la convicción de que la fortaleza de la marca, la calidad de sus vinos y el crecimiento del turismo ofrecen oportunidades para consolidar su futuro. Una mirada optimista que se apoya en la capitalidad española de la gastronomía para hacer frente a uno de los principales desafíos: el relevo generacional en las viñas.
Unos retos que han protagonizado el primer encuentro organizado por Grupo Joly, bajo el nombre de ‘La Noche del Vino’, con el patrocinio de la Diputación Provincial de Cádiz y Cajamar Caja Rural, con la colaboración de la Yeguada Cartuja Hierro del Bocado.
En la mesa de debate, celebrada este jueves, participaron más de una veintena de representantes del Marco de Jerez e instituciones para exponer los retos del sector vitivinícola, su situación actual y la evolución del consumo de los vinos de Jerez.
La alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, puso en valor el papel del vino como una de las principales señas de identidad de la ciudad y recordó que la capitalidad española de la gastronomía está reforzando su promoción. La regidora defendió el trabajo conjunto de instituciones, bodegas y agricultores para mantener al vino de Jerez en el centro de la oferta cultural y turística del municipio y, también, aprovechó este encuentro para anunciar que desde el gobierno local están “dispuestos a trabajar por la capitalidad del vino para el próximo 2027”.
El presidente del Consejo Regulador, César Saldaña, destacó que el sector vive un momento de “paz sectorial y de alineamiento de intereses” entre los distintos actores de la cadena. Saldaña reconoció que el principal reto es conectar el vino de Jerez con nuevos consumidores en un contexto en el que “se bebe menos, aunque de mayor calidad” y subrayó el potencial de la marca Jerez para diversificar la actividad económica a través del turismo y otras experiencias ligadas al territorio.
Entre los desafíos identificados durante el foro organizado por Grupo Joly destacaron el relevo generacional, la rentabilidad del viñedo y la necesidad de mejorar la comercialización. El diputado de Asistencia a Municipios de la Diputación de Cádiz, Antonio Aragón, reclamó una mayor protección para el sector primario y abogó por fomentar el consumo responsable entre los jóvenes. “Detrás de cada sorbo de los vinos hay cultura, tradición, empleo, actividad económica y con todos estos alicientes te estas bebiendo la provincia de Cádiz”, subrayó Aragón a modo de resumen. En la misma línea, Miguel Pérez, secretario de Relaciones Institucionales de COAG Andalucía, alertó sobre la preocupación existente en el viñedo por la falta de incorporación de nuevas generaciones.
La formación fue uno de los asuntos más repetidos por los participantes. El delegado territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural en la provincia de Cadiz, Francisco Moreno, insistió en la importancia de capacitar a los profesionales de la hostelería para que actúen como prescriptores y “aprovechar que la provincia y Jerez son referentes turísticos para posicionar los vinos en la gastronomía internacional”. Una necesidad que también comparte el director de Fundación Osborne, Iván Llanza, quien apuesta por el refuerzo en la preparación de los trabajadores de sala y “la inversión de recursos y esfuerzo, porque si no es así, nos estamos pegando un tiro en el pie”, mientras que José María Quirós, director técnico de Bodegas Serdio, incidió en el papel de cocineros y restauradores, “porque son ellos los que pueden introducir a los nuevos consumidores”.
Una visión compartida por José Manuel Borrás, representante de Foodimental Biotecnología Agroindustrial, quien apostó por acercar el producto a los jóvenes mediante actividades divulgativas con “eventos para su difusión más allá de la provincia”. Aquí, el gerente de AGR Cajamar, Carlos Fernández, puso el acento en la sostenibilidad y tendió la mano al sector afirmando que “el compromiso es evidente”, en referencia a los proyectos impulsados por la entidad financiera para acompañar a las bodegas.
Junto a la formación, la comunicación y la capacidad de conectar con nuevos públicos se consolidaron como otros de los grandes desafíos para el sector. La comunicación fue precisamente una de las preocupaciones expresadas por el gerente de Productos Majuelo, Joaquín Gómez. “La formación es prioritaria”, sostuvo, al tiempo que resaltó la importancia de conectar con las nuevas generaciones a través de nuevos formatos y lenguajes. El director de Marketing de Bodegas Barbadillo, Álvaro Áles, alertó sobre el cambio generacional en el consumo de alcohol: “Tenemos un problema cultural, tenemos que enganchar a más gente en la cultura del vino”.
Por su parte, el director comercial de Grupo José Estévez, Julio Liñán, definió el momento actual como una gran oportunidad y apostilló que “hay que saber comunicar lo que tenemos porque es una oportunidad económica muy buena”.
La innovación y la conexión con las nuevas generaciones fueron algunas de las claves apuntadas por el bodeguero Noel Robyn: “Nuestros éxitos salieron de la creatividad y de escuchar al mercado y a la juventud”, indicó al defender el potencial del agroturismo en la provincia. Además, desde el ámbito turístico, el presidente de Grupo Zenit Hoteles, Javier Catalán, defendió la necesidad de proteger al viñista y reforzar la promoción exterior, porque “tenemos un producto magnífico, pero hay que salir a que lo conozcan”.
El gerente de la Cámara de Comercio de Jerez, Juan Núñez, mostró una visión optimista: “Estamos en un momento muy dulce en el Marco de Jerez”, afirmó, defendiendo además la apuesta por los vinos premium frente a la competencia basada en precios bajos. Al igual que el Brand Manager del Grupo González Byass, José Argudo, quien manifestó que “la marca Jerez está muy fuerte y estamos consiguiendo poco a poco la desestacionalización”.
El presidente de viticultores de ASAJA Cádiz, Francisco Guerrero, reivindicó el papel del viñedo y las condiciones naturales del Marco. “La gran ventaja que tenemos son las zonas de viña que tenemos alrededor de Jerez”, sentenció a modo de resumen. Por su parte, el director comercial de Bodegas Páez Morilla, Jesús Martín, reclamó una estrategia conjunta para reforzar la presencia del jerez en el mercado nacional. “Tenemos probablemente el mejor vino del mundo, pero no sabemos venderlo”, argumentó. También planteó la creación de una mesa de trabajo para analizar el futuro del vinagre de Jerez. Una necesidad de mejorar la comercialización compartida por el gerente de Bodegas Yuste, Francisco Yuste, quien resumió el desafío afirmando que “el asunto está en saber vender”.
En cuanto al mercado, el director general de Bodegas Díez Mérito, Salvador Espinosa, recordó que los vinos premium están respondiendo mejor al contexto actual. “En el Marco de Jerez se bebe mejor”, señaló. Un enfoque positivo compartido por el presidente de Fedejerez, Jorge Pascual, que defendió el valor de la diversidad empresarial del sector: “Tenemos un futuro apasionante por delante y quien tuvo, retuvo”.
Una apuesta por la diferenciación que subrayó la presidenta de Bodegas Tradición, Helena Rivero: “Aquí tenemos una exclusividad y una forma diferente de entender los vinos”, afirmó, antes de concluir que “a lo mejor todo el mundo no está preparado para beber vinos de Jerez”.
El encuentro concluyó con un mensaje compartido de optimismo junto a los retos del sector, en el que los participantes coincidieron en que el vino de Jerez cuenta con los recursos, la identidad y el reconocimiento necesarios para seguir ganando protagonismo.