El presentador y periodista sevillano ha sido el último invitado en la temporada de 'Cara al Show' con Marc Giró
Dos sevillanos en las portadas del corazón, Roberto Leal y Paz Vega, encarando el futuro
'Pasapalabra' pesca en la TV suiza en italiano
El plató de Cara al show’ bajó el telón de su primera e intensa temporada en La Sexta con un invitado de altura. Marc Giró, tras su salto de RTVE a Atresmedia, cerró el curso recibiendo a uno de los rostros más queridos de su nuevo grupo mediático: el periodista sevillano Roberto Leal. El carismático presentador de Pasapalabra acudió al programa de su compañero para regalar una entrevista repleta de espontaneidad, risas y, sobre todo, una asombrosa revelación sentimental: se ha casado cuatro veces, pero siempre con la misma persona, su mujer Sara Rubio.
El historial nupcial de la pareja es digno de una comedia romántica de Hollywood. La primera parada fue en Las Vegas, un enlace real y legal en el estado de Nevada que Sara organizó en secreto como una absoluta sorpresa para el presentador, ministro de paz y Elvis incluidos. Un año después, la pareja formalizó su unión en España con una discreta boda civil en un ayuntamiento ante sus padres y suegros. Pero el verdadero estallido llegó al día siguiente con la tercera boda: la gran fiesta rodeados de amigos y familia donde volvieron a jurarse amor eterno. Por si tres veces no fueran suficientes, el año pasado, al cumplir su décimo aniversario de matrimonio, celebraron su cuarta boda en Marrakech, una exótica ceremonia al ritmo de música marroquí con la que sellaron una década de amor y dos hijos en común.
Más allá de sus múltiples bodas, la entrevista dejó momentos hilarantes, como el recuerdo de su despedida de soltero. Sus amigos de la televisión decidieron que el anonimato no era una opción y lo disfrazaron de "La Ninja Pastori", una mezcla de traje ninja y vestido de flamenca con algo aparatoso en la cabeza que provocó que media calle lo parara.
La complicidad con su mujer también salió a relucir al hablar del impacto físico que le genera su trabajo diario. Marc Giró le preguntó si era cierto que salía del plató hablando más rápido de lo normal, a lo que el sevillano respondió con total honestidad "Llego a mi casa como un loco, por la inercia... Entre que hablo rápido, que no me entiende y que yo me salto las eses del final, ella va interpretando cosas", ha relatado.
Una divertida "secuela" casera provocada por la adrenalina del concurso, el cual atraviesa una etapa brillante gracias al estreno de ‘AlaZ’, la nueva y exigente prueba final que sustituye a 'El Rosco' y con la que el presentador se mostró absolutamente entusiasmado por su competitividad y emoción.