Un exigente recorrido de siete kilómetros pone a prueba la resistencia, fuerza y habilidad de más de mil participantes en una cita con una de las carreras de obstáculos más prestigiosas y duras de España
03/05/2026 Actualizado a las 11:57h.
Escalar, reptar, subir y ¿bucear? Casi cualquier verbo que requiera actividad cabe dentro de una Farinato Race que este 2026 en León ha estado condicionada por unas jornadas previas con mucha actividad tormentosa. Algo que ha hecho que algunos obstáculos de agua hayan pasado del chapoteo a convertirse en pequeñas piscinas.
El recorrido de siete kilómetros comenzaba fuerte con dos balsas de agua muy profundas tras las que escalar un terraplén parecía tarea imposible. Y es que este domingo 3 de mayo era el turno de los deportistas más avanzados en un recorrido de siete kilómetros al que se han enfrentado primero los corredores de la categoría élite para luego seguir con otras carreras por equipos y otra más popular. La salida y llegada se ha vuelto a ubicar al final del Área 17 y la orilla del río Bernesga ha sido el escenario de todas las pruebas.
Escenario y también obstáculo porque había que cruzarlo en dos ocasiones. Además, los participantes han tenido que superar trincheras, muros, zonas en las que había que reptar o escalar por sogas.
Todo tras un juramento inicial al más puro estilo de gladiadores que tienen en el barro, el agua y los desniveles sus particulares bestias en una lucha en la que, aunque el tiempo importa, lo esencial es demostrarse a uno mismo que los límites se pueden superar.
Una experiencia de deporte extremo que forma parte de un circuito de carreras con obstáculos que recorrerá dentro de unas semanas Alcobendas, Medina del Campo o Gijón por si alguno de los participantes en León se ha quedado con más ganas de barro.