«Un gesto simbólico, vosotros sí que sois un major de verdad. Pero es de justicia decir que junto a ell@s venían parte del equipo médico que obró el milagro, ha sido muy emotivo para mí, no sabéis cuánto», afirma Álvaro Carou
10/12/2025 Actualizado a las 15:24h.
El Maratón de Valencia, como toda prueba de esta magnitud kilométrica, no es un juego. Es una competición deportiva de una exigencia física elevadísima, no apta para cualquiera y que requiere una preparación previa. E inlcuso en ocasiones, pese a ser un experto en la práctica y estar plenamente en condiciones, pueden ocurrir sustos inesperados que fastidien la experiencia del running.
Que se lo digan al maratoniano gallego Álvaro Carou, que sufrió una parada cardiorrespiratoria «a escasos 400 metros de la meta» de su decimoséptimo maratón. Un susto que requirió que los servicios médicos de la organización le tuvieran que atender para evitar una tragedia, siendo trasladado de urgencia al Hospital La Fe, donde ya se ha recuperado.
Y tras un par de días tras la finalización del Maratón Valencia 2025 Trinidad Alfonso Zúrich, Álvaro ha recibido una especial sorpresa que ha compartido en su perfil de Instagram. «Estoy abrumado por los cientos y cientos y cientos de mensajes y llamadas que recibo estos días por diversos medios y que pido perdón de antemano, ya que me es imposible contestar a tod@s. Nunca podría esperar semejante muestra de cariño», asegura el maratoniano.
«Los directores de la prueba del Maratón de Valencia han tenido el bonito detalle de venir a visitarme a la UCI del Hospital Universitario La Fe donde me encuentro, y colgarme la medalla de finisher de la prueba como gesto simbólico, sois grandes, vosotros sí que sois un major de verdad. Pero es de justicia decir que junto a ell@s venían parte del equipo médico que obró el milagro, ha sido muy emotivo para mí, no sabéis cuánto», destaca Álvaro, confirmando que ha recibido la medalla de finisher, un elemento que podrá guardar como recuerdo para siempre, no como otros, que la venden en Internet.
«Hay ciertas caras que ya nunca podré olvidar, sois oro. Gracias desde lo más profundo de mi ser. Ahora gracias a vostr@s tengo dos cumpleaños, y debido a eso, y nunca mejor dicho, 'desde este momento mi corazón es mitad gallego y mitad valenciano'. Ahora quedan unos días aún por esta tierra, ya en planta, con unos profesionales en este hospital auténticamente impresionantes y con una empatía fuera de lo común», destaca el corredor gallego.
«A partir de ahí empieza una segunda parte para mí, la verdadera 'tirada larga y maratón', la vida. Mención especial a mi compañero y amigo David Santos, el de siempre, tú sabes bien porque, eres un ejemplo!! Posdata: Que VIVA SIEMPRE LA SANIDAD PUBLICA!!», reivindica el maratoniano en su post de agradecimiento por el gesto de la organización de colgarle la medalla de finalizador de la prueba pese a haber sufrido aquel susto a menos de un kilómetro de la meta que pudo haber puesto en serio riesgo su salud y su vida.