Los operarios trabajan en levantar, por última vez en el actual enclave, esta ciudad efímera que construye las fiestas patronales de Huelva
Guía de las Fiestas Colombinas 2026: Los conciertos, las casetas y todos las novedades
Apenas quedan diez días para que Huelva vuelva a cruzar la portada de las Fiestas Colombinas, y el recinto ya empieza a respirar ambiente festivo. Donde hace apenas unas semanas solo había explanadas de albero y maquinaria pesada, ahora se levantan calles perfectamente alineadas de casetas, arcos de iluminación y una portada que vuelve a dominar el horizonte del recinto colombino...por última vez.
Porque las colombinas de este año son las últimas, previsiblemente, que se celebrarán en este recinto. situado junto al Nuevo Colombino, antes del anunciado traslado de la feria a una nueva ubicación. El Ayuntamiento de Huelva, que anunció que para este año estaría ya listo el nuevo recinto de las fiestas, se desdijo tras los derribos del Tira Pichón y otros contratiempos que han impedido cumplir con el objetivo inicial. Ahora el nuevo horizonte es 2027.
La avenida principal ya se llena de casetas, cada una montada a su ritmo.
/ Alberto Domínguez.
La ubicación a partir del próximo año serán los terrenos de la Avenida Francisco Montenegro, una actuación ligada al proceso de transformación del Puerto de Huelva de la ciudad y al desarrollo urbanístico previsto para el entorno del estadio. Si se cumplen los plazos anunciados por el equipo de Gobierno, el próximo verano las luces dejarán de encenderse en este espacio tras más de dos décadas acogiendo las fiestas mayores de la capital. Ya explicó el Ayuntamiento en su día que la decisión responde a la voluntad municipal de dotar a Huelva de un recinto ferial estable, con mejores accesos, mayor capacidad y servicios permanentes, evitando así el complejo montaje y desmontaje anual que requiere el espacio actual.
Mientras ese futuro toma forma, el recinto actual vive estos días su última gran transformación. Operarios, electricistas, montadores, carpinteros y maquinaria pesada trabajan a pleno rendimiento para que nada recuerde dentro de unos días al enorme solar que ocupa el recinto durante el resto del año.
En medio del polvo reina el sonido de las carretillas elevadoras, de las plataformas y de las máquinas niveladoras, pero la transformación avanza a un ritmo frenético. Cada jornada avanza un poco más a la realidad que se encontrarán miles de onubenses la noche del martes 29 de julio al miércoles 30, cuando el alumbrado marque oficialmente el comienzo de la gran semana festiva de la ciudad.
Las imágenes hablan por sí solas. La portada principal está completamente montada. Visible desde distintos puntos del recinto, y también desde casi el barrio de Pescadería, funciona como el punto de referencia de unas Colombinas que ya empiezan a dejar atrás la fase de obras para entrar de lleno en los últimos preparativos. A su alrededor, los operarios trabajan simultáneamente en iluminación, jardinería, electricidad, limpieza y señalización para que todo esté listo antes de la inauguración.esperando únicamente las últimas comprobaciones técnicas antes de su encendido. Tras la puerta grande de acceso a la feria, aparece la avenida central ya perfectamente definida por decenas de casetas cuyos perfiles blancos y azules dibujan el paseo principal por el que, dentro de unos días, volverán a desfilar familias y visitantes.
Las calles del recinto presentan ya prácticamente toda su estructura instalada. Los característicos pórticos de iluminación se suceden uno tras otro formando un largo pasillo que, todavía apagado, anticipa el aspecto que ofrecerá durante las noches de Colombinas. Las guirnaldas de bombillas ya cuelgan sobre la mayor parte de las vías principales mientras operarios ultiman conexiones eléctricas y pequeños remates.
Los operarios montan el tendido eléctrico.
/ Alberto Domínguez.
El montaje entra ahora en una fase mucho más visible. Si hace unas semanas el protagonismo era para las cimentaciones, el cableado o las infraestructuras, ahora la imagen cambia por completo. Las casetas comienzan a cerrarse, aparecen los primeros elementos decorativos y el recinto empieza a adquirir el aspecto definitivo que permanecerá durante toda la celebración.
Desde el Ayuntamiento de Huelva aseguran que la próxima semana quedará prácticamente rematado todo el montaje. En estos momentos los trabajos se concentran especialmente en la urbanización del nuevo acceso por Manuel de Falla, una de las actuaciones más importantes de esta edición.
Junto a ello, continúa el acondicionamiento de los terrenos del antiguo Tiro Pichón, un espacio que presenta una imagen completamente distinta tras la demolición de las antiguas instalaciones. La maquinaria trabaja estos días en el movimiento de tierras, nivelación y adecuación de una superficie que permitirá mejorar la funcionalidad del recinto y ampliar los espacios disponibles durante las fiestas.
Imagen actual de los terrenos tras el derribo del Tira Pichón
/ Alberto Domínguez.
Cada caseta, por su parte, vive además su propia cuenta atrás. Mientras unos terminan de instalar las estructuras, otros comienzan ya con la decoración interior, aunque todavía queda para la colocación de barras, cocinas, escenarios o mobiliario. El ponche todavía tendrá que esperar un poco.
A medida que avancen los próximos días desaparecerán las plataformas elevadoras, las excavadoras y los camiones de obra. Su lugar lo ocuparán las luces encendidas, la música, el olor a las cocinas de las casetas y el bullicio de una ciudad que volverá a trasladarse durante una semana al recinto colombino.
Porque aunque el calendario aún marque que faltan diez días para el inicio oficial, quien pase estos días por el recinto comprobará que las Colombinas ya han empezado a construirse.