Sant Cugat del Vallès quiere reforzar su proyección internacional mediante una nueva alianza institucional en China. Una delegación municipal encabezada por el alcalde, Josep Maria Vallès, viajará próximamente a Changzhou, en la provincia de Jiangsu, con el objetivo de formalizar un acuerdo de cooperación económica, empresarial, tecnológica y universitaria.Seguir leyendo....
Sant Cugat del Vallès quiere reforzar su proyección internacional mediante una nueva alianza institucional en China. Una delegación municipal encabezada por el alcalde, Josep Maria Vallès, viajará próximamente a Changzhou, en la provincia de Jiangsu, con el objetivo de formalizar un acuerdo de cooperación económica, empresarial, tecnológica y universitaria.
La visita se centrará en el distrito de Wujin, una de las principales zonas industriales de Changzhou, y culminará con la firma de un convenio marco entre los alcaldes de ambas ciudades. Según el Ayuntamiento de Sant Cugat, el acuerdo debe servir para crear canales estables de colaboración y facilitar futuros proyectos entre empresas, universidades, centros de investigación, instituciones y agentes de innovación.
Los sectores identificados como prioritarios son la movilidad eléctrica, las nuevas energías, la fabricación avanzada, los componentes electrónicos y la tecnología médica. Son ámbitos en los que las dos ciudades aspiran a promover el intercambio de conocimiento, la captación de inversiones y la conexión entre sus respectivos ecosistemas empresariales y académicos.
El denominado Convenio Marco de Colaboración entre Ciudades para la Promoción Económica y la Innovación establecerá las bases generales de esta relación. Entre los objetivos anunciados figuran la atracción de talento, el desarrollo de proyectos conjuntos y la creación de oportunidades para que empresas, universidades y centros de conocimiento de Sant Cugat puedan acceder a las redes industriales y tecnológicas de la región china.
La información facilitada por el consistorio todavía no concreta qué empresas o instituciones universitarias participarán en las primeras iniciativas, ni detalla inversiones, presupuestos o calendarios específicos. El alcance real del acuerdo dependerá de los proyectos que se desarrollen después de la firma.
La iniciativa forma parte del Plan Estratégico de Internacionalización de Sant Cugat, con el que el Gobierno municipal pretende incrementar la presencia de la ciudad en redes económicas, académicas y tecnológicas internacionales. El consistorio presenta el convenio como una herramienta de “diplomacia económica municipal” orientada a establecer relaciones a largo plazo con ciudades que compartan una apuesta por la innovación, el conocimiento y el desarrollo sostenible.
El alcalde, Josep Maria Vallès, considera que la alianza permitirá situar a Sant Cugat “en una red internacional de alto valor añadido” y reforzar la capacidad del municipio para atraer inversiones, profesionales cualificados y proyectos innovadores.
“Sant Cugat es una ciudad con una fuerte vocación empresarial, universitaria y tecnológica, y este acuerdo nos permite conectar este potencial con uno de los grandes ecosistemas industriales de Asia”, ha afirmado Vallès.
El concejal de Empresa, Innovación, Internacionalización y Energía, Albert Salarich, ha defendido que la misión debe generar oportunidades concretas para las empresas y los centros de conocimiento de la ciudad. “La internacionalización no es solo presencia exterior, sino capacidad para crear alianzas que tengan un retorno económico, tecnológico y social para Sant Cugat”, ha señalado.
Changzhou está situada en la provincia costera de Jiangsu, una de las regiones con mayor actividad industrial de China. El Ayuntamiento destaca especialmente el peso de la ciudad en sectores relacionados con las nuevas energías, los vehículos eléctricos y la fabricación tecnológica.
Con este convenio, Sant Cugat pretende facilitar una relación continuada con este ecosistema industrial y abrir nuevas vías de colaboración entre Catalunya y China. La firma será el primer paso de una alianza que aspira a traducirse en inversiones, intercambios universitarios y proyectos empresariales, aunque sus resultados concretos todavía están pendientes de definirse.