Dos campeones del mundo de la UFC. Un tipo que vislumbra su nombre junto al de leyendas como Georges St-Pierre y compañía. Oklahoma. Un solo vencedor. La compañía de artes marciales mixtas más importante del planeta viaja hasta la región Sur de los Estados Unidos para llevar a cabo una de las batallas más esperadas del año por los fanáticos a las artes marciales mixtas: Dricus du Plessis enfrenta a Kamaru Usman en un pleito decisivo para la división del peso mediano, donde reina Sean Strickland.
Dos campeones del mundo de la UFC. Un tipo que vislumbra su nombre junto al de leyendas como Georges St-Pierre y compañía. Oklahoma. Un solo vencedor. La compañía de artes marciales mixtas más importante del planeta viaja hasta la región Sur de los Estados Unidos para llevar a cabo una de las batallas más esperadas del año por los fanáticos a las artes marciales mixtas: Dricus du Plessis enfrenta a Kamaru Usman en un pleito decisivo para la división del peso mediano, donde reina Sean Strickland.
Escalar sobre los rankings es un factor fundamental para ambos competidores. Las dos estrellas han olido sangre, después de la dura derrota de Khamzat Chimaev frente a Sean Strickland el pasado mes de mayo: el estadounidense venció por decisión dividida en un combate en el que la gran parte del planeta consideraba que no tenía posibilidad alguna de hacer claudicar al checheno. Ahora, con un nuevo mandato en las 185 libras, dejar claro a Dana White que no debe de volver a contar con Borz para una revancha es fundamental.
Dricus du Plessis competirá así ante el mayor nombre de su carrera deportiva. Una batalla africana, la del próximo sábado, que tendrá lugar en Oklahoma y que puede cambiar el legado de Stillknocks, alguien concebido, hasta su derrota frente a Khamzat Chimaev, como un artista marcial mixto invencible sobre el octágono: el sudafricano sólo ha caído en una ocasión dentro de sus 10 peleas dentro del Ultimate Fighting Championship. Un auténtico hueso duro de roer.
La estrella de Pretoria elige ahora, sin embargo, a alguien que también sabe qué es ser invencible sobre el octágono. Kamaru Usman deja atrás la división de los wélter, aquella en la que comandó con yugo inexpugnable, para poner rumbo a las 185 libras. El orden natural de la carrera de un artista marcial mixto y el exigente recorte de peso que demandaba su anterior categoría hacen a The Nigerian Nightmare probar en un nuevo estanque repleto de tiburones, donde quiere dejar claro que la experiencia es el factor clave en la disciplina.
No atraviesa su mejor momento profesional, pero quiere demostrar que el alma de campeón que una vez tuvo todavía sigue ahí. Kamaru Usman cuenta con una sola batalla dentro del peso mediano, un combate frente a Khamzat Chimaev en el que cayó por decisión mayoritaria tras entrar en corto aviso, y en el que nadie sabe qué podría haber pasado si hubiera sido a cinco asaltos. Justo cuando el nigeriano comenzaba a desbancar a Borz, los tres rounds reglamentarios llegaron a su fin, y el veredicto dio al checheno uno de los triunfos más importantes de su carrera.
La batalla africana en Oklahoma supone el día clave para el resurgir de ambos campeones. Vencer es obligatorio para ambas caras de la moneda: resurgir para apuntar de nuevo al estrellato o estar condenado a la medianía figura al otro lado del veredicto de Bruce Buffer.