El joven trabaja en un concesionario oficial de Alicante y alerta de la falta de trabajadores cualificados para afrontar la transformación tecnológica.Más información: José Antonio, mecánico de coches eléctricos en Alicante: "No hay expertos y si se estropea son o 6.000 euros o tirarlo"
La mecánica afronta un importante reto de relevo generacional. Los talleres necesitan incorporar nuevos profesionales mientras los vehículos evolucionan hacia sistemas híbridos y eléctricos que requieren conocimientos cada vez más especializados. Javi López, un mecánico de 25 años que vive en San Vicente y trabaja en Alicante, conoce de primera mano esta situación.
El joven, que actualmente trabaja en un concesionario oficial, considera que uno de los principales problemas del sector se encuentra precisamente en la formación. Aunque asegura que un titulado superior en automoción tiene buenas oportunidades para encontrar empleo, el camino hasta conseguir esa cualificación no resulta sencillo.
Así lo explica Javi en una conversación con EL ESPAÑOL de Alicante, en la que analiza el presente y el futuro de un oficio que, a su juicio, seguirá teniendo una elevada demanda, pero que necesita adaptarse a la llegada de nuevas tecnologías y conseguir que más jóvenes se incorporen a la profesión.
En su caso, él compaginaba su trabajo con sus estudios del ciclo superior de automoción, que realizó en modalidad semipresencial. Su experiencia le ha permitido comprobar las dificultades que encuentran muchos estudiantes para completar la formación.
"Generalmente se suelen apuntar todos los años un mogollón de gente y luego al final acabamos siendo siete personas, seis, cinco. Y este año, hemos sido de los que más nos hemos titulado y han sido siete personas", explica.
Para el joven, el problema no está tanto en las oportunidades laborales posteriores como en conseguir terminar los estudios. "No hay dificultades como tal", señala sobre el acceso al empleo, antes de remarcar que "lo que es la salida laboral sí que hace falta".
A su juicio, las exigencias académicas y normativas también dificultan que algunos estudiantes puedan completar el ciclo, especialmente quienes necesitan compaginar los estudios con un empleo. Entre los cambios que critica está una normativa por la que "las asignaturas solo se te guarden durante un año".
Además, Javi considera que existe cierta distancia entre lo que se aprende durante la formación y lo que posteriormente se encuentra en un taller. Una situación que puede provocar que algunos alumnos pierdan el interés y terminen abandonando.
Otro de los problemas que detecta está relacionado con las expectativas con las que algunos jóvenes comienzan estos estudios. La afición por los automóviles no siempre se traduce en vocación por la mecánica.
Ajustar expectativas"A mucha gente le gustan los coches, pero no la mecánica. Entonces, entran con una idea y se desilusionan porque son dos cosas totalmente diferentes", apunta.
En su caso, la experiencia práctica le ha ayudado a superar las dificultades del ciclo. Durante su formación ha tenido que sacar adelante seis asignaturas el primer año y nueve el segundo, algo que atribuye en buena medida a que ya conocía el funcionamiento de los vehículos y tenía interés por el oficio.
A esta falta de relevo se suma la transformación tecnológica del sector. Los vehículos actuales incorporan cada vez más sistemas electrónicos, mientras que los híbridos y eléctricos obligan a los mecánicos a ampliar sus conocimientos.
La brecha generacionalJavi López considera que esta evolución está generando una brecha entre generaciones. "La generación anterior se queda obsoleta en cuanto a todos los conceptos de electricidad y mecánica juntos", explica.
Por eso, su intención es continuar formándose una vez termine el ciclo superior. Su próximo objetivo pasa por especializarse en vehículos híbridos y eléctricos, un ámbito que considera imprescindible para cualquier profesional que quiera continuar trabajando en el sector.
"Aunque sean coches eléctricos tienes que saber de electromecánica", afirma. Para López, la transición hacia nuevas formas de propulsión no significa que la figura del mecánico vaya a desaparecer, sino que tendrá que evolucionar.
Los perfilesActualmente, Javi lleva seis meses trabajando en su puesto y desarrolla principalmente tareas de mecánica rápida. Aunque su titulación le permite acceder también a la mecánica pesada, su menor experiencia hace que de momento desempeñe otras funciones.
En el taller, explica, existen dos perfiles diferenciados. "Mecánica pesada básicamente es abrir un motor; mientras que, mecánica rápida es todo alrededor del motor, o sea, todo lo que no conlleva bajar un motor de un coche", detalla.
Su trabajo actual incluye mantenimientos, cambios de discos, pastillas y filtros, diagnosis y campañas de seguridad. En cambio, las reparaciones de mayor complejidad pueden ocupar prácticamente toda una jornada.
"Literalmente 12 horas con un coche", cuenta al referirse al tiempo que puede llegar a dedicar un compañero a determinados trabajos de mecánica pesada.
Con responsabilidadLa responsabilidad del trabajo es otro de los aspectos que López considera que deberían tenerse en cuenta a la hora de valorar las condiciones de los profesionales.
En su entorno laboral existen diferentes categorías, desde oficial de tercera hasta jefe de taller. Según explica, un oficial de tercera parte de unos 1.500 euros, mientras que un oficial de primera ronda los 1.700 euros y un jefe de taller se sitúa en torno a los 1.900 euros, a los que pueden sumarse complementos vinculados a la actividad del taller.
Para él, estas cantidades deberían guardar una mayor relación con la responsabilidad que asume un mecánico. "Al final tenemos la misma responsabilidad que un cirujano. Quiero decir, al final si te cargas algo no haces algo bien de un motor, puedes cargarte una familia entera", afirma.
Buenas condicionesPese a ello, considera que trabajar en un concesionario oficial ofrece unas condiciones especialmente buenas para los profesionales asalariados. "La casa oficial es donde mejor se está. Todo el mundo lo dice", asegura.
Javi López no descarta montar su propio negocio en el futuro e incluso contempla estudiar ingeniería automotriz. Sin embargo, su prioridad ahora es continuar adquiriendo experiencia y completar su especialización en vehículos híbridos y eléctricos.
Su trayectoria refleja, en cierta medida, el desafío que afronta el sector. Por un lado, existe trabajo y una necesidad creciente de profesionales. Sin embargo, por otro, no resulta sencillo conseguir que suficientes jóvenes completen la formación y lleguen preparados a los talleres.