La compañía acepta ligar el incremento salarial al IPC más un porcentaje no concretado, así como eliminar el actual sistema de control de absentismo
Airbus intenta frenar in extremis el paro indefinido del lunes con una nueva propuesta
Comienzan a relajarse las tensas relaciones entre Airbus y las organizaciones UGT, CGT y UTIL, convocantes de la huelga indefinida a partir del lunes. Tras dos plantones de esos sindicatos, que rechazaban el preacuerdo firmado con la empresa con CCOO, SIPA y ATP, los representantes de los trabajadores han acudido este viernes a la reunión para abordar la huelga en el marco del Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA).
La compañía envió a los sindicatos el jueves una nueva propuesta con medidas abiertas al diálogo sobre revisión salarial, sistema de control del absentismo, teletrabajo, vacaciones y conciliación, comedor social, rutas de transporte, flexibilidad horaria, derechos de los trabajadores de Espacio que sean subrogados por una nueva empresa (Bromo) o la carga de trabajo de Cádiz.
Desde las 10 de la mañana y hasta las cuatro de la tarde, este viernes se han abordado varios de esos puntos, acordando una semana de negociaciones con todos los sindicatos desde el próximo martes, 25 de agosto, para seguir avanzando. Los mediadores -la consultora Baker Mckenzie, contrada por Airbus- proponen el aplazamiento de su inicio hasta que finalice el plazo de negociaciones pactado.
Airbus tiene en España 14.000 empleados, y 3.400 de ellos están en Andalucía: 2.800 en Sevilla (Tablada y San Pablo) y unos 600 en CBC en El Puerto de Santa María (Cádiz). La mayoría de ellos vuelven de las vacaciones el día 24 de agosto porque la empresa impuso el descanso estival en las primeras semanas de este mes. Los trabajadores retornan a sus puestos de trabajo con una huelga indefinida y durante el paro de tres horas del primer día decidirán si mantienen esta medida de presión mientras se negocia la revisión salarial, la recuperación del poder adquisitivo y otras mejoras laborales.
Fuentes consultadas por El Conciso han confirmado que Airbus se habría comprometido a vincular los incrementos de sueldos al IPC más un porcentaje no concretado para ir recuperando poder adquisitivo. En un principio se dijo que el período para recuperar ese poder serían seis años y ahora el fabricante europeo de aviones se aviene a reducir el plazo.
De otro lado, la empresa se ha comprometido a retirar el próximo lunes el recurso de casación ante el Tribunal Supremo contra las sentencias que daban la razón a los trabajadores contra la aplicación del sistema Bradford para medir el absentismo. Eso llevaría consigo la devolución de las cantidades descontadas por incapacidad temporal a los trabajadores.
En cuestión de teletrabajo, se respetará la política actual de la compañía, los acuerdos de trabajo individuales, y en cuanto a las vacaciones se mantendrán las condiciones vigentes como se hacía hasta la fecha.
En materia de comedor, la compañía está de acuerdo en la apertura de una negociación dentro del convenio actual , un diálogo que también se mantendrán sobre el transporte colectivo y rutas. Sobre la flexibilidad horaria, "la compañía necesidad entender qué posiciones entiende la representación de trabajadores objetivamente compatibles". Se revisarán igualmente los catálogos de los puestos de trabajo.
Preacuerdo rechazado por los trabajadoresDe otro lado, en el preacuerdo firmado por CCOO, SIPA y ATP, y que fue rechazado en una votación celebrada en todos los centros de Airbus en España, se recogían mejoras de un 5% en 2026 y otro 5% en 2027, una cláusula de garantía vinculada al IPC, garantía de presupuesto para RSI promociones, compensación extraordinaria con la paga de 2.000 euros en octubre y una cláusula la de garantía y mejora sobre el IPC hasta 2031. Asimismo, CCOO asegura que el preacuerdo ratificaba y blindaba los días de teletrabajo, contemplaba un aumento de dos semanas flexibles, mantendría con normalidad el transporte colectivo y garantizaba el servicio de comedor para aquellos turnos que lo requieran como consecuencia de la distribución o ampliación de la jornada. En cuanto al control del absentismo, quedaba suspendido, incorporándose además el compromiso de devolución de las cantidades retenidas, y los trabajadores afectados por el proyecto Bromo quedaban blindados sus derechos económicos y laborales.