El Hospital Vall d'Hebron de Barcelona defiende que el bebé presuntamente maltratado por sus padres estuvo "protegido en todo momento" una vez el menor puso pie en el centro sanitario. Según ha podido saber EL PERIÓDICO, el gran hospital catalán, de referencia en maltrato físico y sexual infantil, ha presentado ya sus alegaciones al expediente sancionador que la Conselleria de Salut ha abierto contra este centro y contra los hospitales Sant Joan de Déu y Sant Pau y el CAP Roger de Flor al considerar que no actuaron a tiempo en la protección de este menor que, en el momento de los hechos mediados del marzo pasado contaba con solo seis semanas de edad. Seguir leyendo....
El Hospital Vall d'Hebron de Barcelona defiende que el bebé presuntamente maltratado por sus padres estuvo "protegido en todo momento" una vez el menor puso pie en el centro sanitario. Según ha podido saber EL PERIÓDICO, el gran hospital catalán, de referencia en maltrato físico y sexual infantil, ha presentado ya sus alegaciones al expediente sancionador que la Conselleria de Salut ha abierto contra este centro y contra los hospitales Sant Joan de Déu y Sant Pau y el CAP Roger de Flor al considerar que no actuaron a tiempo en la protección de este menor que, en el momento de los hechos —mediados del marzo pasado— contaba con solo seis semanas de edad.
Salut ha impuesto una multa de 6.000 euros a cada hospital y al CAP. Las multas de Salut ponen al mismo nivel a los centros que no detectaron el maltrato que al hospital que sí lo hizo y sí activó el protocolo de violencia infantil, Vall d'Hebron, donde ha sentado como una jarra de agua fría esta multa. Antes de recalar en este centro, el pequeño pasó en apenas 15 días por cuatro centros sanitarios hasta que, a la vista de una fractura de fémur, en una segunda visita a Sant Pau, los médicos derivaron al niño a Vall d'Hebron.
"La prioridad inmediata de Vall d'Hebron fue estabilizar las lesiones del bebé, que se encontraba en riesgo vital, garantizar su protección mediante el ingreso hospitalario y completar, en menos de 48 horas, todas las exploraciones y pruebas médicas necesarias para obtener un diagnóstico objetivo"
Con todo, las alegaciones de Vall d'Hebron a este expediente sancionador se suman a las que la semana pasada presentó el Hospital Sant Joan de Déu, también sancionado. Tanto Vall d'Hebron como Sant Joan de Déu solicitan el "archivo" del expediente. Pero el caso de Vall d'Hebron es, quizás, el más paradigmático de todos: Salut decidió sancionarlo también a él al considerar que el hospital tardó 48 horas en activar el protocolo antimaltrato y, durante ese tiempo, mantuvo al bebé ingresado en una misma habitación junto a sus padres. A Sant Joan de Déu, Sant Pau y el CAP Roger de Flor, Salut los sancionó por no haber percibido los indicios de violencia, pese a que presentaba hematomas y fisuras anales según el auto del juez, y darle el alta.
Sin embargo, Vall d'Hebron insiste en que activó el protocolo antimaltrato el 16 de marzo, día de la llegada del niño al hospital, con una llamada a Infància Respon, la cual, no obstante, no le consta a la Conselleria de Drets Socials. El hospital defiende que, tras 48 horas haciéndole pruebas al menor, el 18 de marzo "amplió la información" a las autoridades competentes: Dirección General de Prevención y Protección a la Infancia y la Adolescencia (DGPPIA), Mossos d'Esquadra y juzgados.
"Vall d'Hebron actuó de acuerdo con el protocolo aplicable, mantuvo al menor protegido en todo momento y activó inmediatamente los mecanismos de comunicación con las autoridades competentes"
"La prioridad inmediata de Vall d'Hebron fue estabilizar las lesiones del bebé, que se encontraba en riesgo vital, garantizar su protección mediante el ingreso hospitalario y completar, en menos de 48 horas, todas las exploraciones y pruebas médicas necesarias para obtener un diagnóstico objetivo que permitiera orientar tanto la asistencia sanitaria como las decisiones de los organismos competentes en materia de protección del menor", señalan a este diario fuentes conocedoras de estas alegaciones. "Por tanto, solicitamos el archivo del expediente sancionador, al considerar que Vall d'Hebron actuó de acuerdo con el protocolo aplicable, mantuvo al menor protegido en todo momento y activó inmediatamente los mecanismos de comunicación con las autoridades competentes", añaden estas fuentes.
El padre del bebé se encuentra actualmente en prisión preventiva y la madre, en libertad provisional. El bebé está desde entonces con una familia de acogida, sigue haciendo controles periódicos en Vall d'Hebron y se encuentra bien. El pasado fin de semana, otro caso de maltrato infantil saltó a la prensa: un padre y una madre de Sabadell ingresaron el domingo en prisión después de que su bebé de tres meses falleciera en el Hospital Parc Taulí por supuestos malos tratos.
Antes de que se activase el protocolo de maltrato infantil en Vall d'Hebron el 18 de marzo, este bebé nacido el pasado 3 de febrero había estado, por este orden, en el Hospital del Mar —1 de marzo—, en Sant Joan de Déu —7 de marzo—, en el CAP Roger de Flor y Sant Pau —en ambos sitios el 10 de marzo— y de nuevo en Sant Pau —el 16 de marzo—. Fue el 16 de marzo, en una segunda visita a Sant Pau, cuando los médicos, alertados por una fractura en el fémur, lo derivaron a Vall d'Hebron, hospital de referencia en maltrato físico y sexual, que ingresó automáticamente al niño. Sin embargo, este niño presentaba lesiones "evolutivas", es decir, de larga duración, que ningún sanitario, antes del 16 de marzo, había percibido.
Según el auto del juez, el día en que llegó a Sant Joan de Déu, este bebé presentaba un hematoma en la "zona escrotal", otro hematoma facial —concretamente en la mejilla derecha— y una fisura anal. Visitó el centro por "irritabilidad y taquicardia", recoge el auto. Le dieron el alta el mismo día. Ningún sanitario vio indicios de violencia. La Conselleria de Salut admitió en su momento que había habido una "discriminación positiva" porque la madre del niño era enfermera en el Hospital Vall d'Hebron.
Sin embargo, Sant Joan de Déu niega que haya habido "negligencia" alguna y así lo hizo constar en sus alegaciones a la sanción de Salut. "No hubo negligencia por parte de nuestros profesionales sanitarios, ni tampoco se produjo ningún error diagnóstico. En cualquier caso, conviene recordar que un posible error diagnóstico, por sí solo, no implica necesariamente una infracción, especialmente cuando los profesionales han actuado de acuerdo con los estándares médicos exigibles", recoge el hospital en sus alegaciones. Fuentes del centro aseguran que, por todo ello, han solicitado "que se declare que no hubo ninguna infracción y, en consecuencia, que se archive el expediente sancionador".
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