Conor McGregor ha confirmado el peor de los escenarios para su carrera deportiva. El irlandés, que cayó lesionado en el primer segundo de su pelea ante Max Holloway, deberá pasar por quirófano para solucionar los problemas físicos que sufrió en el UFC 329. The Notorious permanecerá alejado por tiempo indefinido del octágono de artes marciales mixtas más prestigioso del planeta, con un nuevo percance después de superar una rotura de tibia cinco años atrás.