Ante el descalabro del irlandés Conor McGregor en su retorno, fue el británico Paddy Pimblett quien rescató la mayor puerta de la historia de la UFC con una brutal sumisión por D'Arce choke sobre el francés Benoit Saint-Denis en el evento coestelar del UFC 329 en un T-Mobile Arena de Las Vegas lleno hasta la bandera. El contendiente inglés de 31 años desató la locura de los 20.000 presentes antes del final anticlimático de la velada con su actuación de libro, y lo primero que hizo tras la victoria fue pedir paso como estrella de presente y futuro en la élite de las MMA.