Hay veces en las que se juega para ganar. Hay otras en las que hay motivos más poderosos que empujan a ello. Wyndham Clark, flamante campeón del US Open este domingo por segunda vez en su carrera, se engloba en el segundo supuesto.
Hay veces en las que se juega para ganar. Hay otras en las que hay motivos más poderosos que empujan a ello. Wyndham Clark, flamante campeón del US Open este domingo por segunda vez en su carrera, se engloba en el segundo supuesto.
Su madre Lise fue quien le introdujo en el golf, la que creyó ciegamente en él. Desde muy pequeño fue su guía y Clark la perdió en el año 2013 después de una larga lucha contra el cáncer. Pero siempre ha estado con él.
"Mi mamá empezó una tradición de escribirme notas muy largas y ponerlas en mi bolsa de golf, en mi bolsa de gimnasio, en la mochila del cole...", ha contado Clark en un precioso vídeo para el PGA Tour. "A esas edades, cuando era pequeño, me daba vergüenza abrirlas y que mis amigos vieran que mi mamá me escribía notas", contó. "Ahora daría lo que fuera por tenerlas en mi bolsa de nuevo", cuenta el campeón.
Lise siempre fue su mayor fan. "Cuando crecí, sustituyó las notas por mensajes de texto cuando jugaba los torneos. Echo mucho de menos esos mensajes", recuerda Wyndham. Pero también su mayor maestra sobre la vida. "Mi mamá siempre me decía que se juega por algo más grande que uno mismo. Se juega para ser un modelo de comportamiento, para que los niños puedan mirarte", cuenta Clark.
Wyndham Clark ha contado cómo le cambio la vida cuando su mamá falleció. "Mi vida se paralizó. La gente de mi entorno y del entorno de mi madre me recomendó ver a un terapeuta", ha reconocido abiertamente. "Esa terapia me ayudó a encontrar un lugar en mi vida en el que podía ser yo mismo. Era la primera vez que me pasaba desde que murió", ha explicado. "Durante mucho tiempo no tuve a nadie para hablar de algo fuera del deporte, de algo con un significado en la vida", ha contado emocionado.
Clark perdió a quien más quería, pero ganó una serie de valores y una fuente de inspiración que le han hecho llegar a lo más alto y proclamarse doble campeón del US Open. "Cuando mi madre estaba en el lecho de muerte, me dijo que era una persona especial, que iba a hacer grandes cosas en el golf. Me dijo que quería que jugara en grande. Era su lema, era su mantra", ha contado Wyndham. Un lema y un mantra que ha aplicado con creces: es un campeón que va mucho más allá del golf.