Conor McGregor vivió una de las noches más amargas de la historia de las artes marciales mixtas. The Notorious regresaba al octágono después de cinco años de inactividad con su combate ante Max Holloway, un pleito que acabó por ser su peor pesadilla: el irlandés cayó lesionado en los primeros tres segundos de contienda tras lanzar una patada alta sobre Blessed, de la que aterrizó de mala manera, para provocar una grave lesión de rodilla que puso fin a su continuidad en el combate. Una auténtica tragedia deportiva.
Conor McGregor vivió una de las noches más amargas de la historia de las artes marciales mixtas. The Notorious regresaba al octágono después de cinco años de inactividad con su combate ante Max Holloway, un pleito que acabó por ser su peor pesadilla: el irlandés cayó lesionado en los primeros tres segundos de contienda tras lanzar una patada alta sobre Blessed, de la que aterrizó de mala manera, para provocar una grave lesión de rodilla que puso fin a su continuidad en el combate. Una auténtica tragedia deportiva.
El irlandés es hoy el protagonista de todas las portadas deportivas a nivel internacional, tras uno de los fiascos más grandes de todos los tiempos en las artes marciales mixtas. Max Holloway, el 'lado B' de una historia oscura para McGregor, resultó ser el vencedor de un combate en el que tan sólo alcanzó a golpear a su rival con tímidos puñetazos desde el ground and pound y cosechó la victoria más fácil de su carrera con el percance de The Notorious. Blessed, sin embargo, mandó durante el día de ayer un mensaje de apoyo a su contrincante y abordó el polémico enfrentamiento.
"No es el resultado que queríamos, pero el plan de Dios siempre es el correcto. Gracias Conor por pelear. Tomó mucho hacer ese camino después de estos últimos años. Envío oraciones por una pronta recuperación. Grito de apoyo a mi familia, equipo, amigos y 'Blessed Expressers'(fanáticos de Max Holloway) por el apoyo. Qué vida vivimos. Nos vemos en la próxima", escribió el competidor de Hawái, en sus redes sociales, junto a una fotografía en la que choca puños con McGregor.
Max Holloway debutó en el peso wélter con el combate ante Conor McGregor en el UFC 329. Incapaz de sacar conclusiones de su nueva experiencia sobre el octágono, pidió a la compañía repetir el pleito después del percance del irlandés. Gran parte del público aficionado a las artes marciales mixtas ya percibió movimientos inusuales en The Notorious en los instantes previos a subir al octágono: al quitarse los zapatos para pasar la revisión de los oficiales, un pequeño tropiezo de la estrella de Dublín encendió las alarmas y es hoy una de las incógnitas más grandes acerca del polémico combate.
El peleador de Dublín permanece ahora a la espera de las pruebas pertinentes para determinar con exactitud qué sucedió sobre el octágono del UFC 329. Por patrones e inestabilidad posterior que el propio McGregor mostró sobre el octágono, todo parece indicar que el percance involucra una lesión en el ligamento cruzado anterior con daño acompañado en el menisco. Un auténtico final de tragedia para el regreso más esperado en las MMA internacionales.