Con Conor McGregor se han visto de todos los colores, así que a nadie debería sorprender que el primer careo anoche con Max Holloway fuera intenso y estuviera cerca de desatar la primera reyerta entre ambos sin ni siquiera tener que pisar el octágono. El luchador irlandés, que vuelve a sus 37 años a la acción tras un lustro en el dique seco, hizo de las suyas durante la rueda de prensa ante la afición y completó su habitual espectáculo buscándole las cosquillas a su rival hawaiano de 34 años.